La misma ciencia , que conocía ya, Hermes Trimegisto, los egipcios, los mayas, y muchos otros pueblos de la antigüedad. Una Historia verdadera, de la condición humana, dentro de la Creación ó el Cosmos (Evangelio ó Verdad), con el comienzo del mal (Influencia perniciosa del planeta Tierra, sobre las personas), y con el final de ese mal (Libro del Apocalipsis), y la vuelta a la normalidad, de todas las cosas.
El evangelio, censurado por los fariseos.
Los fariseos del siglo I, censuraron, de tal manera, el argumento del verdadero mensaje de Jesucristo, que ese mensaje de Jesucristo, aparentemente, no contiene, la vida eterna, y libre, de unos Hijos, de Dios, y de unas Hijas de Dios (Cosmonautas de Dios), huidos del planeta Tierra, o mundo, completamente vivos, y después, viajeros, libres, por toda la Creación, por medio, de los ovnis platónicos, carros de fuego, o nubes bíblicas.
Y por tanto, a esta vida eterna, de estos cosmonautas, que en el genuino mensaje de Jesucristo, estaba completamente clara, y diáfana, los fariseos, como nunca creyeron en ella, la camuflaron, por ejemplo, con los nombres, del “Reino de lo cielos”, “las moradas eternas”, y por tanto, los fariseos, del siglo I, al camino, vivo, de todas las personas, desde el mundo, al Padre eterno, que es, Jesucristo, pues lo anularon, casi, por completo, dejándolo, en unas completas tinieblas.
Y por tanto, los fariseos del siglo I, a la libertad de Jesucristo, dentro de toda la Creación, que es también, la gloriosa libertad, de los Hijos de Dios, e Hijas de Dios, la llenaron, de unas completas tinieblas.
Y por tanto, los fariseos, al fin del mundo, o al final, de la estancia humana, dentro del planeta Tierra, la confundieron, o la tendieron a confundir, con la muerte masiva, de todas las personas, habitantes del mundo.
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