La misma ciencia , que conocía ya, Hermes Trimegisto, los egipcios, los mayas, y muchos otros pueblos de la antigüedad. Una Historia verdadera, de la condición humana, dentro de la Creación ó el Cosmos (Evangelio ó Verdad), con el comienzo del mal (Influencia perniciosa del planeta Tierra, sobre las personas), y con el final de ese mal (Libro del Apocalipsis), y la vuelta a la normalidad, de todas las cosas.
El vuelo de un avión.
Existe, realmente, el vuelo de ese avión, sí, y solo sí, lo piensa-ve, en forma de un conjunto de ideas-ibozoo uu, hechas de unas ciertas felicidades, el pensamiento, de una persona testigo, al menos.
Pues, el pensamiento humano, jamás podrá, llegar conocer, a algo, que no lo piense-vea, en forma, de unas ideas, concretas y determinadas, es decir, el pensamiento humano, jamás podrá averiguar, la existencia de algo, que no sea ya, una idea, pensada, por sí mismo.
De manera, que el vuelo de ese avión, si lo deja de pensar-ver ya, esa persona, testigo, completamente, deja de existir, automáticamente, y por tanto, el vuelo de ese avión, ya no existe, en ningún otro lugar, hasta que….¡¡¡Lo vuelve a pensar-ver, de nuevo, el pensamiento, de otra persona, testigo!!!
[Vuelo de ese avión] = [I (1), I (2),…, I (n)] + Implosión + Explosión] = [[Pensamiento, de esa persona, testigo] + Implosión + Explosión]
Y eso, que pasa, con el vuelo, del avión, pasa también, con el cuerpo físico, humano, otros planetas del Cosmos, los viajes interplanetarios, los átomos, las sustancias químicas, los virus, las bacterias, los órganos internos, del cuerpo físico humano, la circulación de la sangre, dentro del cuerpo físico humano, todas las distancias, espaciales, todos los tamaños, espaciales, todas las velocidades espaciales, etc., etc., etc.
Y por tanto, el planeta Tierra, por ejemplo, solo existe, realmente, para las personas, despiertas, a sus vigilias, pues, para las personas, dormidas, el planeta Tierra, no existe, en ningún lado, pues, para estas personas, dormidas, solo existen, los argumentos, de sus sueños.
Y al cuerpo físico, de un ser querido, pues le ocurre, exactamente, igual, pues si deja de existir, en forma de una idea, pensada-vista, por otras personas, testigos, pues ese cuerpo físico, humano, desaparece, o se vuelve, invisible, para los pensamientos, de esas personas, testigos.