La misma ciencia , que conocía ya, Hermes Trimegisto, los egipcios, los mayas, y muchos otros pueblos de la antigüedad. Una Historia verdadera, de la condición humana, dentro de la Creación ó el Cosmos (Evangelio ó Verdad), con el comienzo del mal (Influencia perniciosa del planeta Tierra, sobre las personas), y con el final de ese mal (Libro del Apocalipsis), y la vuelta a la normalidad, de todas las cosas.
Elegir libremente, el sufrimiento redentor, o santificador.
Cualquier persona, que vive, en el interior tenebroso del planeta Tierra, o mundo, está separada, de poder alcanzar, la vida eterna, de un cosmonauta de Dios (Hijo de Dios, o Hija de Dios), viajero, libre, por todo el cosmos, y completamente libre, de tener que sufrir, cualquier tipo de mal, para siempre, por toda la eternidad, por el sufrir, previamente, una cierta cantidad finita, de ese mismo mal, [R ^], cuya magnitud, solo Dios, conoce, con precisión, y que depende, enteramente, esta magnitud, de lo mucho, o de lo poco, que haya sufrido, esa persona, previamente, a lo largo, de diez mil años, de historia del mundo, o de la historia, de la estancia humana, en el interior del planeta Tierra.
Ahora bien, esa persona, tiene derecho, a pedirle a Dios, cuales son los argumentos, de su vida sufrida, por medio, de los cuales, desea, el terminar de completar, la cantidad, de sufrimiento, [R ^], que la libera, de todo sufrimiento, para siempre.
Es decir, esa persona, tiene derecho, a elegir, libremente, que tipo de sufrimientos, desea sufrir, para terminar de completar, matemáticamente, [R ^], y que, otro tipo de sufrimientos, no desea, el sufrir, nunca jamás, para terminar, de completar, [R ^].
Pues, cualquier sufrimiento, es útil, para que, esa persona, termine de redimirse del mal, y por tanto, Dios, que aborrece, infinitamente, el sufrimiento de las personas, le mandará, a esa persona, solamente, aquellos sufrimientos, que haya elegido, libremente, esa persona, para terminar, de completar, [R ^].
Y así, por ejemplo, si una persona, no desea, enfermarse de una enfermedad, grave, nunca jamás, y prefiere, por tanto, el terminar de redimirse, [R ^], a base, solamente, de verse sometida, su persona, a persecuciones, y peligros de muerte, y pesadillas nocturnas, según el argumento, del salmo, 91, pues, Dios, respetará, el deseo, de esa persona, y por tanto, a esa persona, Dios, la librará de tener que sufrir, una enfermedad, grave, y en cambio, le mandará, sus correspondientes, persecuciones, peligros de muerte, y pesadillas, nocturnas, nada más.
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