La misma ciencia , que conocía ya, Hermes Trimegisto, los egipcios, los mayas, y muchos otros pueblos de la antigüedad. Una Historia verdadera, de la condición humana, dentro de la Creación ó el Cosmos (Evangelio ó Verdad), con el comienzo del mal (Influencia perniciosa del planeta Tierra, sobre las personas), y con el final de ese mal (Libro del Apocalipsis), y la vuelta a la normalidad, de todas las cosas.
Dios cambia, el rumbo del mundo.
¡¡¡En un solo día!!!
Porque, en un solo día, y como dice, el libro del Apocalipsis, como profetizó, el mismo Jesucristo, y como lo anunciaron también, los mayas, Dios, rapta-salva-toma, a los Carros de fuego, Nubes, u ovnis tetraédricos, a unas, dos terceras partes, de todos los habitantes humanos del planeta Tierra, o mundo, y por tanto, esas dos terceras partes, de todas las personas, que habitaban, el planeta Tierra, de pronto, cambian, unos sueños suyos, vulgares y corrientes, de todas las noches, por unos sueños, más y más, profundos, y cuyo grado de felicidad, por tanto, va creciendo, más, y más, progresivamente, hasta convertirse, esos sueños, finalmente, en las vidas, de esas personas, vividas, en el sueño eterno del Reino de los cielos, Cielo, y Eternidad.
Y por tanto, esas personas, de esa manera gloriosa, se convierten, finalmente, tras sus viajes astrales, en unas personas-diamantes, completamente dormidas, poseedoras de unas vidas eternas, y habitantes, de la Jerusalén celeste, de la que habla, el libro del Apocalipsis.
Y de esa manera, gloriosa, y gracias, a las estructuras tetraédricas, de los Carros de fuego, Nubes, u ovnis piramidales, esas personas, se revisten, de la incorruptibilidad, o inmortalidad, del diamante.
Y por tanto, el resto del mundo, mientras tanto, en un solo día, pasa a poseer, unos 6000 millones, menos, de habitantes humanos, que viven en el planeta Tierra, con unas comodidades, muchísimo, más grandes, que las que poseían, hasta entonces…
Y por tanto, los 2000 millones de personas, restantes, que se quedan a vivir, en el planeta Tierra, transitoriamente, reconocen, por fin, lo que ha sucedido, realmente, en un solo día, y dan gloria a Dios, por ello, y se dejan evangelizar, en el Evangelio eterno, salvador de la muerte, y redentor del mal, y por tanto, estos 2000 millones de personas, reconocen finalmente, que son en realidad, lo que son, en realidad, es decir, estos 2000 millones de personas, reconocen, finalmente, que son, en realidad, unos cosmonautas del Dios Trinidad, viajeros, libres, por toda la Creación, por medio, de los Carros de fuego, Nubes, u ovnis tetraédricos, pero, perdidos, o extraviados, transitoriamente, en el interior tenebroso del planeta Tierra, y que por tanto, sus destinos finales, saludables y lógicos, en el futuro, será, el compartir, el mismo destino final, que han tenido, los 6000 millones de personas, desaparecidos, del planeta Tierra, en un solo día.
Y por tanto, desde entonces, los habitantes del mundo, se convierten, en unos atlantes, totalmente semejantes, en todo, a los atlantes, que habitaron, el planeta Tierra, por primera vez, hace unos diez mil años, como, por ejemplo, Adán, Eva, Caín, Abel, y todos dioses, y diosas, de la mitología griega.
¡¡¡Y por tanto, la muerte cadavérica humana, desaparece, por completo, de la faz, del planeta Tierra!!!
Es decir, valen, todas estas igualdades:
Fin del mundo, anunciado, tanto, por Jesucristo, como, por s. Pablo = Fin del mundo, anunciado , en el libro del Apocalipsis = Fin del mundo, anunciado, por los mayas = Partida, del Hijo del hombre, y sus familiares, del planeta Tierra, hacia el Cielo, y la Eternidad = El mundo, pasa a convertirse, en la nueva Atlántida, semejante, en todo, a la Atlántida, que describió, Platón, hasta su final definitivo.