La misma ciencia , que conocía ya, Hermes Trimegisto, los egipcios, los mayas, y muchos otros pueblos de la antigüedad. Una Historia verdadera, de la condición humana, dentro de la Creación ó el Cosmos (Evangelio ó Verdad), con el comienzo del mal (Influencia perniciosa del planeta Tierra, sobre las personas), y con el final de ese mal (Libro del Apocalipsis), y la vuelta a la normalidad, de todas las cosas.
Enfermar y sumar puntos redentores.
Una persona, que está evangelizada correctamente, sabe perfectamente, dos cosas:
1ª Que la misericordia infinita, y el poder de su Padre eterno, siempre estarán dispuestos, el último instante de su estancia en el mundo, a librarla de la muerte terrena, por medio de una oportuna salvación-rapto-arrebatamiento-tele transportación-invisibilidad terrena, al interior de un Carro de fuego, ó Nube bíblica, del Reino de los cielos, como a un cosmonauta, suyo, perdido ó extraviado, lamentablemente, en el planeta Tierra.
2ª Que absolutamente, todas sus desgracias ó sufrimientos personales, en el mundo, ó planeta Tierra, se convierten siempre (Contabilizarán), en unos puntos redentores. Y que si completa matemáticamente, la suma total, de 1.000, de estos puntos redentores, obtiene, por fin, su eterna juventud, es decir, obtiene su derecho natural, a no tener que soportar jamás, ningún tipo de sufrimiento, por muy diminuto que sea, ese tipo de sufrimiento.
Entonces...
¿Qué supone, para una persona, evangelizada correctamente, el sufrir, por ejemplo, una enfermedad, que los médicos terrestres, son incapaces de curar, con su medicina?
¡¡¡Pues solamente, una sola cosa!!!
¡¡¡La posibilidad cierta, de sumar, una cierta cantidad, de puntos redentores, [X] que le acerquen, más y más, a su meta personal, de sumar los 1.000 puntos, que le dan derecho a su eterna juventud!!!
¿Y qué supone, para el Padre eterno, la enfermedad de esa persona, evangelizada correctamente?
¡¡¡Pues exactamente igual, que lo que supone, para esa persona enferma, evangelizada correctamente!!!
Es decir:
[Intención, acerca de esa enfermedad, por parte del Padre eterno] = [Intención, acerca de esa enfermedad, por parte, de la persona enferma]
Y por tanto, la persona enferma, evangelizada correctamente, le puede pedir al Padre eterno, dos opciones distintas, a saber:
1ª Que cuando, esa enfermedad, cumpla su misión redentora (Sume una cierta cantidad de puntos redentores), en su vida terrena, se la cure milagrosamente, por medio de su poder.
2ª Que cuando esa enfermedad, cumpla su misión redentora (Sume una cierta cantidad de puntos redentores), en su vida terrena, su persona, sea arrebatada-raptada-salvada-tele transportada-tomada, toda ella, al interior de un Carro de fuego, ó Nube bíblica, también, por medio de su poder.
Y por tanto...
¡¡¡El Padre eterno, será, quien decida, finalmente, acerca del futuro, de esa persona, enferma, que está evangelizada, correctamente...!!!
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