La misma ciencia , que conocía ya, Hermes Trimegisto, los egipcios, los mayas, y muchos otros pueblos de la antigüedad. Una Historia verdadera, de la condición humana, dentro de la Creación ó el Cosmos (Evangelio ó Verdad), con el comienzo del mal (Influencia perniciosa del planeta Tierra, sobre las personas), y con el final de ese mal (Libro del Apocalipsis), y la vuelta a la normalidad, de todas las cosas.
Esperando, de la bondad de Dios, mi premio final, como, lo hacía, s. Pablo….
Que, no es otro, que, mi salvación-arrebatamiento-invisibilidad, a los carros de fuego (La Atlántida, marítima, o Atlántida cuerda), realizado, justo, a la vez, es decir, en el mismo instante, que, el de mi madre, anciana.
Y cada persona, que acepta, el redimirse, del mal, debe de elegir, como yo, su propia huida, final, desde la Atlántida terrestre, a la Atlántida, marítima, es decir, su premio final.
Porque, todos, debemos, de seguir, el consejo de Jesucristo, de hace dos mil años: “Orad, a la bondad de Dios, que vuestra huida (De la Atlántida terrestre, a la Atlántida marítima), se produzca, como, la planifiquéis previamente, es decir, se produzca, por ejemplo, ni en invierno, ni en día de reposo, en la próxima primavera, etc., etc., etc.”