La misma ciencia , que conocía ya, Hermes Trimegisto, los egipcios, los mayas, y muchos otros pueblos de la antigüedad. Una Historia verdadera, de la condición humana, dentro de la Creación ó el Cosmos (Evangelio ó Verdad), con el comienzo del mal (Influencia perniciosa del planeta Tierra, sobre las personas), y con el final de ese mal (Libro del Apocalipsis), y la vuelta a la normalidad, de todas las cosas.
Estudios equivalentes, entre sí.
Dedicarse a estudiar, a los minerales, más duros, es lo mismo, que, el dedicarse, a estudiar, a la vida onírica, o a la vida dormida, más, o menos feliz, sin vigilia alguna, y es lo mismo, que el dedicarse, al estudio, de las formas piramidales, y es lo mismo, que el dedicarse, al estudio, del Reino de los cielos, el cielo, y la eternidad (Dios).
Y por tanto, el dedicarse, al estudio, de las pirámides, del mundo antiguo, es lo mismo, que el dedicarse, al estudio, de unas naves, los ovnis piramidales, por medio, de las cuales, las personas, podemos viajar, libremente, entre el mundo, y el sueño eterno, del Reino de los cielos, el cielo, y la eternidad, volviéndonos las personas, invisibles, en el mundo.
Y por tanto, tanto, los egipcios, como, los mayas, por ejemplo, y por medio, de sus pirámides (Ovnis piramidales), viajaban, libremente, entre el mundo, y el reino de los cielos, volviéndose, invisibles, sus personas, en el mundo, y por tanto, tanto, los egipcios, como, los mayas, carecieron, totalmente, de tumbas, y de cementerios.
Y por tanto, tanto, los egipcios, como, los mayas, y gracias, a sus pirámides, poseían, las mismas vidas eternas, de las que habla, la Biblia.