La misma ciencia , que conocía ya, Hermes Trimegisto, los egipcios, los mayas, y muchos otros pueblos de la antigüedad. Una Historia verdadera, de la condición humana, dentro de la Creación ó el Cosmos (Evangelio ó Verdad), con el comienzo del mal (Influencia perniciosa del planeta Tierra, sobre las personas), y con el final de ese mal (Libro del Apocalipsis), y la vuelta a la normalidad, de todas las cosas.
Experimentar las fuerzas estáticas.
Un Tetraedro, buscando, incansable, a su perfección geométrica, total, significa, un paisaje cósmico, tendiendo a estar configurado, más y más, solamente, por una implosión, en forma, de unas fuerzas estáticas, tendiendo a ser, del 100 %, nada más.
Y por tanto, si construyéramos, una casa, en el planeta Tierra, en forma, de ese Tetraedro, buscando, su geometría perfecta, los inquilinos de esa casa, tetraédrica, tenderían, de forma progresiva, a no ser atraídos ya, por la gravedad atractiva, del planeta Tierra, conforme, la estructura tetraédrica, de esa casa, tendiera a ser, perfecta, y por tanto, los inquilinos, de esa casa, tenderían a vivir, progresivamente, como si vivieran, dentro de piscina, llena de agua salada, libres ya, por tanto, de la influencia, de la gravedad atractiva, terrestre.
Pero, estos inquilinos, de esta casa, lejos de sufrir, enfermedades, por la circunstancia, de vivir, sin la influencia de la gravedad atractiva, del planeta Tierra, se gozarían, para sus personas, de una salud, cada vez, más perfecta, conforme su casa, tendiera a parecerse, al Tetraedro, perfecto.
En cambio, unos cosmonautas, que, simplemente, compensaran, con la gravedad repulsiva, del fuego, a la gravedad atractiva, del planeta Tierra, por medio, de un cierto cohete, o avión, si que tenderían a enfermar, muy rápidamente, por causa, de esta circunstancia, adversa, de no estar sometidos ya, a la gravedad atractiva, del planeta Tierra, sencillamente, porque las personas de estos cosmonautas, se volverían, más blandas, al salirse, o escapar, de la influencia de la solidez, del planeta Tierra.
Y en cambio, las personas, cobijadas, bajo la casa tetraédrica, al no verse influidas, por la gravedad atractiva, del planeta Tierra, se volverían, mucho más sólidas, en lugar de volverse, más blandas, como es el caso, de los cosmonautas, del cohete o avión.