La misma ciencia , que conocía ya, Hermes Trimegisto, los egipcios, los mayas, y muchos otros pueblos de la antigüedad. Una Historia verdadera, de la condición humana, dentro de la Creación ó el Cosmos (Evangelio ó Verdad), con el comienzo del mal (Influencia perniciosa del planeta Tierra, sobre las personas), y con el final de ese mal (Libro del Apocalipsis), y la vuelta a la normalidad, de todas las cosas.
Filosofar en el mundo.
Solo existen, las ideas, del pensamiento humano (Suma de todos los pensamientos humanos), nada más:
[0] (Idea nula) + Explosión (+ T) = [Pensamiento humano, con contenido, es decir, absolutamente, todo lo que existe] + Implosión (- T) = [0] (Idea nula).
Y filosofar, consiste, siempre, en intentar disminuir, el contenido argumental, del pensamiento humano (Hacerlo más feliz), hasta, intentar volverlo, a todo él, la idea nula, Eternidad, Padre, o felicidad infinita, en forma, de inteligencia sin contenido alguno, siempre, claro está, por medio, de una implosión, (- T).
Pues bien, si una persona, intenta filosofar, mientras vive, sumergida, en el mundo (Interior del planeta Tierra), la fuerza implosiva, de sus razonamientos, o la fuerza implosiva, de sus juicios, solo le permitirán, disminuir, el contenido argumental, de su pensamiento, muy poco, debido, principalmente, a que la vida del mundo, conlleva, la existencia, en el pensamiento humano, de unas ideas, muy negativas, o muy explosivas, que son, muy difíciles, de transmutar, en ideas positivas, o que son muy difíciles, de transmutar, en unas ideas oníricas, realmente felices.
Un filosofo, es pues, una persona, que aspira, a tener unos sueños, infinitamente felices, mediante, sus juicios, o raciocinios, previos, de vigilia, y por tanto, si un filósofo, quiere conseguir, su propósito, de una manera, completamente eficaz, debe de huir, del mundo, al interior de un Carro de fuego, Nube, u ovni piramidal, y conciliar el sueño, después,
únicamente, bajo la influencia, de la estructura tetraédrica, del Carro de fuego, Nube, u ovni piramidal, buscando, incansable, el 100 %, de su perfección geométrica, es decir, buscando incansable, a la solidez infinita, del Reino de los cielos, el Cielo, y la Eternidad (Leer el libro del Apocalipsis: La Jerusalén celeste).
Porque, mientras un filósofo, permanezca, en la vigilia del mundo, sus juicios, o sus raciocinios, siempre serán, muy poco sólidos, o muy poco, consistentes, y por tanto, jamás le permitirán, el conciliar, unos sueños, muy felices, como era, sin duda, su deseo, al filosofar, en su vigilia.