La misma ciencia , que conocía ya, Hermes Trimegisto, los egipcios, los mayas, y muchos otros pueblos de la antigüedad. Una Historia verdadera, de la condición humana, dentro de la Creación ó el Cosmos (Evangelio ó Verdad), con el comienzo del mal (Influencia perniciosa del planeta Tierra, sobre las personas), y con el final de ese mal (Libro del Apocalipsis), y la vuelta a la normalidad, de todas las cosas.
¿Ha muerto, o no ha muerto, una persona?
Pues, una persona, ha muerto, realmente, si esa persona, realmente, se ha convertido, en un cadáver maloliente, comido, por los gusanos, siempre visible, en el mundo.
Y una persona, no ha muerto, sino, que, esa persona, continúa viviendo, para siempre, eternamente, sin morirse jamás, dentro de un ovni, si el cuerpo físico, de esa persona, se vuelve invisible, en el mundo, como, fueron, los casos, del patriarca Enoc, el profeta Elías, o la v. María.
En el primer caso, lo lógico, es hacerle un funeral, muy triste, a esa persona.
Pero, en el segundo caso, lo lógico, es hacerle, a esa persona, una misa de acción de gracias, llena de alegría, porque, esa persona, es imposible, que se convierta jamás, en un cadáver, por toda la eternidad, dentro de su eterna juventud, de cosmonauta de Dios.