La misma ciencia , que conocía ya, Hermes Trimegisto, los egipcios, los mayas, y muchos otros pueblos de la antigüedad. Una Historia verdadera, de la condición humana, dentro de la Creación ó el Cosmos (Evangelio ó Verdad), con el comienzo del mal (Influencia perniciosa del planeta Tierra, sobre las personas), y con el final de ese mal (Libro del Apocalipsis), y la vuelta a la normalidad, de todas las cosas.
Hacerlo todo, pensando únicamente, en la próxima, vida eterna.
Aunque, transitoriamente, vivamos, en el planeta Tierra (mundo), los practicantes del Evangelio, todas nuestras obras, terrenas, deben de parecerse, más bien, todo lo más posible, a las obras, que realizarían, unos cosmonautas, que viven, en realidad, no en el planeta Tierra, sino, viajeros, libres, e inmortales, por toda la Creación, y que tienen, su única casa, permanente, no ya, en el planeta Tierra, sino, en la Eternidad, Padre, o la nada (Felicidad, humana, máxima).
Y así, por ejemplo, todos los matrimonios, individuales, hombre-mujer, que se contraen, en el mundo (planeta Tierra), deben de estar inspirados, siempre, no en las pasiones mundanas, sino, más bien, en la unión perfecta, y eterna, existente, entre todos los hombres cosmonautas, y todas las mujeres cosmonautas, de la gran familia humana, poseedora, de la vida eterna, y en la cual, todos los hombres, y todas mujeres, son hermanos perfectos, y hermanas perfectas, y en la cual, solo existe, una sola paternidad, para todos los bebés, nacidos, que es el Padre eterno, mismo.
Y por tanto, con este espíritu, ningún hombre, casado con una mujer, debe de llevarse, mal, con su mujer, hasta el punto, de separarse, entre sí, destruyendo, de esa manera, por tanto, a la unión perfecta, que debe de existir, siempre, dentro de toda la gran familia humana, sino, que toda la gran familia humana, compuesta, por todos los hombres, y por todas las mujeres, debe de estar unida, siempre entre sí, de una manera perfecta, en su amor común a Dios, y a su vida eterna, aunque, cuando viva en el mundo, forzosamente, debe de estar disgregada, transitoriamente, en forma de múltiples, matrimonios individuales, pasionales, y transitorios, hombre-mujer.