La misma ciencia , que conocía ya, Hermes Trimegisto, los egipcios, los mayas, y muchos otros pueblos de la antigüedad. Una Historia verdadera, de la condición humana, dentro de la Creación ó el Cosmos (Evangelio ó Verdad), con el comienzo del mal (Influencia perniciosa del planeta Tierra, sobre las personas), y con el final de ese mal (Libro del Apocalipsis), y la vuelta a la normalidad, de todas las cosas.
Hacia el nulo transcurrir del tiempo.
La velocidad del transcurrir del tiempo, en una inteligencia humana, queda definida, por esta sencilla, fórmula matemática:
[VTT] = [VTT(0)] x [Excentricidad, o desfase, de la elipse, de la función de ondas, de la inteligencia, de una persona]
[VTT (0)] = [Velocidad del transcurrir del tiempo, de una vigilia terrestre, arbitraria, tomada como base, de cálculo]
Naturalmente, si la persona, tiende a solidificarse, o tiende a dormirse, la excentricidad, o desfase, de la función de ondas, de la inteligencia humana, tiende a hacerse nula, y por tanto la velocidad del transcurrir del tiempo, para esa inteligencia humana, tiende a hacerse, completamente nula, de manera, que sucede, por ejemplo, que: [1 hora = VTTT (0)], de transcurrir del tiempo, de la vigilia terrestre, para una persona, que vive un sueño, muy dormido, o solidificado, de una excentricidad o desfase, de su función de ondas, de: 10 ^ {- 100.000.000}, se convierte, en:
[VTT] = 10 ^ {100.000.000} = 100.000.000, horas.
Es decir, que mientras, que para la persona, habitante de la vigilia terrestre, ha transcurrido, solamente, 1 hora, para la persona, dormida o solidificada, han transcurrido, 100.000.000., horas
Así pues, una hora del transcurrir del tiempo, en el mundo, o planeta Tierra, se puede convertir, potencialmente, si nos acercamos, progresivamente, a la solidez extrema, del sueño eterno del Reino de los cielos, el Cielo, y la Eternidad, en 1.000.000, 10.000.000, 100.000.000, 1000.000.000, …, 1000.000…000,… ¡¡¡Una eternidad de horas!!!
De manera, que puede suceder, por ejemplo, que una persona, habitante del mundo, una cierta noche, fuera arrebatado-tele transportado, por Jesucristo, al interior de un Carro de fuego, Nube, o nave tetraédrica, del Reino de los cielos, con la intención, de volver, de nuevo, antes del amanecer, a ese mismo mundo, o planeta Tierra, y una vez, arrebatado, iniciara, un viaje, de ida y vuelta, hacia el sueño eterno del Reino de los cielos, por medio de la Escalera de Jacob (Sucesivas tele transportaciones, de esa persona, entre Carros de fuego, de frecuencias crecientes), y las ocho horas terrestres, de duración temporal, de esa noche, se convirtieran, en esa persona viajera, en trillones de años, de una vida, completamente feliz, y completamente placentera, cerca ya, del sueño eterno, del Reino de los cielos, el Cielo, y la Eternidad.
Es decir:
[Ocho horas terrestres, de una noche] = ¡¡¡Un trillón de años, de vida placentera, en el Cielo!!!
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