La misma ciencia , que conocía ya, Hermes Trimegisto, los egipcios, los mayas, y muchos otros pueblos de la antigüedad. Una Historia verdadera, de la condición humana, dentro de la Creación ó el Cosmos (Evangelio ó Verdad), con el comienzo del mal (Influencia perniciosa del planeta Tierra, sobre las personas), y con el final de ese mal (Libro del Apocalipsis), y la vuelta a la normalidad, de todas las cosas.
Hacia el pudrimiento humano, y hacia la incorruptibilidad, humana.
Todos los viajes, humanos, que se realizan, dentro de la inteligencia humana, por medio, de la influencia del fuego, sirven, solamente, para podrir, a las personas, a una velocidad, más grande.
Es decir, todos los viajes, humanos, que se hacen, por medio, de unos incrementos, de la velocidad espacial, acercándola, a la velocidad de la luz, solo sirven, para que la vida humana, se pudra, a una mayor velocidad, y por tanto, solo sirven, para que el transcurrir del tiempo, se haga, más, y más veloz, y por tanto, solo sirven, para que las personas, se envejezcan, a una mayor velocidad.
Y en cambio, todos los viajes, que realizan, las personas, dentro de sus inteligencias, por medio, de parecerse, más y más, esas personas, a un mineral, de dureza máxima (Dios = tetraedro perfecto = Mineral de máxima dureza = sueño, plenamente feliz), sirven, para que, esas personas, concilien, el sueño eterno del Reino de los cielos, y por tanto, sirven, para que, se eternicen, las personas viajeras, como eternos, son los minerales.