La misma ciencia , que conocía ya, Hermes Trimegisto, los egipcios, los mayas, y muchos otros pueblos de la antigüedad. Una Historia verdadera, de la condición humana, dentro de la Creación ó el Cosmos (Evangelio ó Verdad), con el comienzo del mal (Influencia perniciosa del planeta Tierra, sobre las personas), y con el final de ese mal (Libro del Apocalipsis), y la vuelta a la normalidad, de todas las cosas.
Hacia el su
eño (Dios), y hacia la muerte (Fuego).
Cuando, una persona, concilia el sueño, se eterniza, en una cierta medida, siempre, según el grado de Implosión, que posee, su sueño, es decir, tiende a convertirse, esa persona, en diamante, y por tanto, tiende a convertirse, esa persona, en Dios, es decir, esa persona, tiende a hacerse, una sola cosa con Dios.
Y cuando, una persona, tiende a estar despierta, más y más, su diamante, tiende, a reblandecerse, más, y más, y por tanto, esa persona, tiende a convertirse, en fuego, y por tanto, esa persona, tiende, a partirse, en dos partes, una de ellas, todavía, diamantina, su Espíritu, que continúa viva, y la otra, tan blanda ya, que no tiene, nada que ver, con el diamante (Cadáver, de esa persona)….
Y por tanto, el curar a una persona, una enfermedad, cualquiera, el evitar, el que una persona, muera, o incluso, el resucitar, a un cadáver humano, a una vida eterna, es algo, tan sencillo, como el volver diamante, a un objeto físico, cualquiera, es decir, es algo, tan sencillo, como el someter, a ese objeto físico, a una Implosión, creciente, en forma de fuerzas estáticas, generada, por una estructura tetraédrica, buscando incansable, hasta encontrarla, a su geometría, 100 %, perfecta, geométricamente hablando.