La misma ciencia , que conocía ya, Hermes Trimegisto, los egipcios, los mayas, y muchos otros pueblos de la antigüedad. Una Historia verdadera, de la condición humana, dentro de la Creación ó el Cosmos (Evangelio ó Verdad), con el comienzo del mal (Influencia perniciosa del planeta Tierra, sobre las personas), y con el final de ese mal (Libro del Apocalipsis), y la vuelta a la normalidad, de todas las cosas.
Huir del mal, o minimizarlo, por completo.
El mal, de la Creación, para, todas las personas, consiste, en la influencia, sobre esas personas, de las estrellas, en combustión, y los interiores, de unos planetas, como, el planeta Tierra.
Y este mal, en la vida humana, puede ser, de dos clases:
A / Evitable.
B / Inevitable.
Y por tanto, si las personas, pueden evitar, la influencia del mal, sobre ellas…¡¡¡Deben de huir de él, hacia el bien!!!
Pero, si la influencia de ese mal, sobre las personas, resulta ya, totalmente inevitable, pues, entonces, esas personas, deben de minimizar a ese mal, reduciéndolo, a su mínima expresión, posible, por medio, de su redención, santificación, o repartición, en raciones individuales, mínimas, liberadoras-finalizadoras, de ese mal.
Es decir, si la influencia del mal, sobre, un cierto número de personas, resulta, totalmente inevitable, pues entonces, para poder finalizar, la influencia de ese mal, sobre, las vidas de esas personas, esas personas, se deben de repartir, a ese mal, previamente, entre ellas, a raciones individuales, para, de esa manera, poder huir, de ese mal, hacia el bien, todas ellas, de una manera justa.