La misma ciencia , que conocía ya, Hermes Trimegisto, los egipcios, los mayas, y muchos otros pueblos de la antigüedad. Una Historia verdadera, de la condición humana, dentro de la Creación ó el Cosmos (Evangelio ó Verdad), con el comienzo del mal (Influencia perniciosa del planeta Tierra, sobre las personas), y con el final de ese mal (Libro del Apocalipsis), y la vuelta a la normalidad, de todas las cosas.
Huir del pecado.
Es decir, huir, del pecado original.
Es decir, huir del mal, de la Creación.
Es decir, huir, de la influencia, de las estrellas, en combustión, sobre, nosotras, las personas.
Es decir, huir, del interior tenebroso, del planeta Tierra, o mundo.
Es decir, huir, de la vida humana, prohibida por Dios, a todas las personas, es decir, no alimentarse, más, del fruto, prohibido por Dios, a Adán, y Eva, y a todas las personas, en general, es decir, no alimentarse, más, del interior tenebroso, del planeta Tierra, o mundo.
Es decir, huir de las desgracias, las calamidades, las guerras, las violencias, los conflictos, la locura inevitable, los odios, los ascos, los defectos humanos, inevitables, los trabajos, los sudores, las enfermedades, la vejez, humana, la muerte, cadavérica, es decir, huir, todos, de una vida humana, que es imposible, que llegara a ser, alguna vez, algo, justo, o algo bueno, por mucho, que se la intentara vestir, de justicia.
¿Y como podemos, huir las personas, del pecado, o mal, de una manera justa?
Pues, haciéndonos, cargo, previamente, las personas, de una cierta cantidad de mal, o sufrimiento, finito, calibrado, por Dios, para todas las personas (A cada persona, según su capacidad), y cuya magnitud, solo, Dios, conoce, con precisión.
Jesucristo, hace dos mil años: “Orad que vuestra huida…se produzca, por ejemplo, ni en invierno, ni en día de reposo, en la próxima primavera, dentro de tres años, y un día, etc., etc., etc.”
Jesucristo, hace, dos mil años: “La persona, que se encuentre, en tal lugar, que no cambie de posición…”
Jesucristo: “Estarán dos hombres, uno de ellos, será tomado-arrebatado, el otro no; estarán dos mujeres, y lo mismo, que los hombres”
s. Pablo: “Y al final, de los tiempos, todos seremos, arrebatados, a los carros de fuego, nubes, u ovnis platónicos, y de esa manera, huiremos todos, del mal, o del pecado, es decir, de esa manera, huiremos, todos, del mundo, o planeta Tierra, y de esa manera, estaremos siempre, con el Señor Jesús, para siempre, o por toda eternidad, dentro de una vida humana, completamente liberada, de todo mal, viajera, libre, por toda la Creación, y con su única casa, permanente, en Dios-Padre”
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