La misma ciencia , que conocía ya, Hermes Trimegisto, los egipcios, los mayas, y muchos otros pueblos de la antigüedad. Una Historia verdadera, de la condición humana, dentro de la Creación ó el Cosmos (Evangelio ó Verdad), con el comienzo del mal (Influencia perniciosa del planeta Tierra, sobre las personas), y con el final de ese mal (Libro del Apocalipsis), y la vuelta a la normalidad, de todas las cosas.
Ideas amadas, e ideas odiadas.
Una persona, piensa, a las ideas, acerca de un sueño, muy feliz, y esa persona, se dice de sí misma:
¡¡¡Estas ideas, de mi pensamiento, si que son, unas verdaderas ideas, de mi propio pensamiento!!!
Y en cambio, el pensamiento, de esa misma persona, que piensa, a las ideas, acerca de ese sueño hermoso, piensa, en su lugar, a las ideas, acerca de una montaña, acerca de un océano, acerca de un automóvil, o acerca, de una llama de fuego, y ese pensamiento, se niega en redondo, a considerar, a esa ideas, acerca, de esa montaña, acerca de ese océano, acerca de ese automóvil, o acerca de las llama de fuego, como, a unas ideas, pensadas, por él mismo, y por tanto, ese pensamiento humano, a esas ideas odiadas, por él mismo, de una forma, muy grande, en lugar de llamarlas, ideas, las denomina, como, una supuesta materia física, totalmente ajena, a sí mismo, hecha de partículas, átomos, distancias, dimensiones, etc.
Y de esta manera, la ciencia humana, se corrompe, desde sus mismas raíces, y por tanto, queda sumergida, esa ciencia, en un camino, sin salida alguna, perdida, en el estudio, de una supuesta materia física, que, solo es la consecuencia derivada, de su propia enfermedad radical.
Y por tanto, esa ciencia corrompida, de raíz, no se explica después, de ningún modo, es decir, le parece imposible, por completo, como, un hipnotizador, por ejemplo, puede provocar, en una persona, hipnotizada, que, esa persona hipnotizada, en lugar de ver, a un océano, vea, a una montaña, o que en lugar de ver, a una llama de fuego, vea, a un automóvil, etc., etc., etc.
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