La misma ciencia , que conocía ya, Hermes Trimegisto, los egipcios, los mayas, y muchos otros pueblos de la antigüedad. Una Historia verdadera, de la condición humana, dentro de la Creación ó el Cosmos (Evangelio ó Verdad), con el comienzo del mal (Influencia perniciosa del planeta Tierra, sobre las personas), y con el final de ese mal (Libro del Apocalipsis), y la vuelta a la normalidad, de todas las cosas.
Ideas amadas, e ideas odiadas.
Supongamos, que una persona, a la vez, que piensa, a la idea, de su hijo, querido, piensa, asimismo, también, a la idea, acerca, de un cielo nocturno (O bien, la idea, acerca del sol, una selva del planeta Tierra, la Luna, un océano, una montaña, etc., etc., etc.)…
Pues bien, la inteligencia de esa persona, jamás tendrá, ningún inconveniente, en llamar, idea, a la idea, acerca, de su hijo, querido, pero, esa misma inteligencia, única, pondrá muchos inconvenientes, o se negará, en redondo, en llamar, idea, a la idea, que piensa, acerca de ese cielo nocturno (O Sol, o montaña, u océano, etc.)….
Ambas ideas, poseen, la misma naturaleza, pues, ambas ideas, solamente son, unos diferentes porcentajes, de la felicidad humana, máxima, y por tanto, ambas ideas, tienen, un único tamaño, espacial, que es ninguno(Pues, la felicidad humana, es totalmente imaginaria, respecto del espacio-materia), y ambas ideas, están regidas, por las mismas fuerzas, es decir, una implosión, que incrementa, la felicidad, de la inteligencia, única, de esa persona, y una explosión, que disminuye la felicidad, de la inteligencia, única, de esa persona, es decir, ambas ideas, son, una única inteligencia (la de la persona), contemplada, desde el punto de vista, de dos ángulos, diferentes, pero…
Una de esas ideas, la del hijo, querido, posee, un desfase, muy pequeño (Elipse, de pequeña excentricidad), y por tanto, está hecha, de un gran porcentaje de la felicidad, máxima, y por tanto, a esa idea, la ama, la inteligencia, de esa persona…
Y en cambio, la otra idea, es decir, la idea, acerca del cielo nocturno, posee, un desfase mayor (Elipse, de excentricidad mayor), y por tanto, esta idea, está hecha, de un porcentaje de la felicidad, máxima, mucho, más pequeño, y por tanto, esta idea, es odiada, por la inteligencia, de esa persona, que la piensa, hasta el punto, de negarse, esa inteligencia, de esa persona, a llamarla, lo que es, realmente, es decir, idea, y la llama, en su lugar, por tanto, una misteriosa, materia física, totalmente ajena, y exterior, a sí misma.