La misma ciencia , que conocía ya, Hermes Trimegisto, los egipcios, los mayas, y muchos otros pueblos de la antigüedad. Una Historia verdadera, de la condición humana, dentro de la Creación ó el Cosmos (Evangelio ó Verdad), con el comienzo del mal (Influencia perniciosa del planeta Tierra, sobre las personas), y con el final de ese mal (Libro del Apocalipsis), y la vuelta a la normalidad, de todas las cosas.
Mis sueños de bebé.
Es decir, los sueños, de mi persona, cuando mi persona, no conocía, todavía, en absoluto, al argumento de la infelicidad, de mi vigilia.
Es decir, mi inteligencia, única, pero, contemplada, desde el punto de vista, de unos ángulos, muy pequeños.
Sueños de bebé = [[IH], [@, muy pequeños]]
¿Los puedo llegar a conocer, e investigar?
Es decir…¿Puede una persona, cualquiera, llegar a conocer, a los argumentos de sus sueños de bebé, recién nacido?
¡¡¡Pues, claro, que sí!!!
Solo es necesario, el hacer, un esfuerzo, más, o menos, grande, en nuestra memoria regresiva, es decir, solo es necesario, el recordar, cuando, dejamos de ser, sueño, nada más (Bebés), y comenzamos a ser niños (Vigilia), y sueño, conjuntamente…
Y veremos, que todas las personas, sufrimos, un gran trauma, seguro, cuando, sucedió eso, es decir, cuando dejamos, de ser, sueño, solamente, y comenzamos a ser, sueño, y vigilia, conjuntamente, es decir, cuando, las personas, dejamos de ser bebés, y comenzamos a ser, niños.
Y veremos, que cuando, éramos bebés, solamente, nada más, las personas, los argumentos de nuestros sueños, eran, completamente racionales, todo ellos, sin ninguna irracionalidad, plenamente felices, y configurados, con nuestras vidas, vividas, en el reino de los cielos, el cielo, y la eternidad.
Y por tanto, nuestros sueños, solo comenzaron a ser, inexactos, simbólicos, confusos, o irracionales, cuando, dejaron de ser, los sueños, de bebés, y comenzaron a ser, los sueños de unos niños, influenciados, por la vigilia maligna.
Es decir, que la única causa, de que nuestro sueños, de adulto, sean, irracionales, simbólicos, o inexactos, es la influencia, sobre ellos, de nuestras vigilias atroces, y malignas.