La misma ciencia , que conocía ya, Hermes Trimegisto, los egipcios, los mayas, y muchos otros pueblos de la antigüedad. Una Historia verdadera, de la condición humana, dentro de la Creación ó el Cosmos (Evangelio ó Verdad), con el comienzo del mal (Influencia perniciosa del planeta Tierra, sobre las personas), y con el final de ese mal (Libro del Apocalipsis), y la vuelta a la normalidad, de todas las cosas.
Jesucristo, el médico perfecto.
¿Por qué, motivo?
Pues, porque, Jesucristo, es el destructor, de la existencia, de la muerte cadavérica, humana, dentro de toda la Creación, y por tanto, Jesucristo, al resucitar, de nuevo, a unas vidas incorruptibles, o eternas, a todas las personas, muertas, en el planeta Tierra, o mundo, y en otros pocos planetas, más, del Cosmos, por medio, de su muerte y resurrección, y convertirlas, por tanto, a todas esas personas, resucitadas, en el diamante, del Reino de los cielos (Jerusalén celeste), en los Carros de fuego, Nubes, o pirámides voladoras, se convierte, en el médico, perfecto, que cura, a absolutamente, todas las enfermedades humanas, que han existido, estos últimos, diez mil años, dentro de toda la Creación, entera, y sus planetas.
Y por tanto, no existe, ni ha existido, jamás, una sola enfermedad, que no cure, Jesucristo, con su poder, y aunque, esa enfermedad, se haya convertido, transitoriamente, en la existencia de un cadáver humano, dentro del Cosmos, y todo esto, aunque, ese, cadáver humano, haya sido, incinerado, y convertido, por tanto, en gases y fuego, transitoriamente.