La misma ciencia , que conocía ya, Hermes Trimegisto, los egipcios, los mayas, y muchos otros pueblos de la antigüedad. Una Historia verdadera, de la condición humana, dentro de la Creación ó el Cosmos (Evangelio ó Verdad), con el comienzo del mal (Influencia perniciosa del planeta Tierra, sobre las personas), y con el final de ese mal (Libro del Apocalipsis), y la vuelta a la normalidad, de todas las cosas.
Jesucristo, la luz espiritual del mundo.
Es decir, Jesucristo, la luz, que iluminaba, a la inteligencia del mundo, para que, esa inteligencia del mundo, supiera razonar, lógicamente, los porqués, de absolutamente, todas las cosas.
Es decir, para que esa inteligencia del mundo, supiera razonar, lógicamente, por qué, existe algo, a partir, de la ausencia total, de contenido (La nada), y por que, existe, una ausencia de contenido, final (La nada), a partir, de una existencia de algo, intermedia.
Es decir, para que el mundo, supiera razonar, lógicamente, que es el bien, y que es el mal, dentro de la Creación, y que es el pecado original, o que es, el bien y el mal, mal conocidos, por las personas.
Es decir, Jesucristo, la luz, que iluminaba, a la inteligencia del mundo, para que ese mundo, comprendiera, lógicamente, que una cierta cantidad de mal, finita, y matemática, [R*], le servía a ese mundo, para alcanzar, justamente, una vida eterna, totalmente liberada, de todo mal.
[Mundo] + [R*] = [Una vida eterna, liberada por completo, de todo mal]
Y por tanto, Jesucristo, hace dos mil años, trajo, una luz espiritual, al mundo, perfecta, sin ninguna tenebrosidad, para que, absolutamente, todas las personas, habitantes de ese mundo, razonaran, lógicamente, los porqués, de absolutamente, todas las cosas, pero, los habitantes del mundo (los fariseos), prefirieron, más, a sus propias tinieblas, que, a la luz espiritual de Cristo, y por tanto, esos fariseos, se encargaron, de entenebrecer, casi toda la luz, que trajo, Jesucristo, al mundo, hace dos mil años.