La misma ciencia , que conocía ya, Hermes Trimegisto, los egipcios, los mayas, y muchos otros pueblos de la antigüedad. Una Historia verdadera, de la condición humana, dentro de la Creación ó el Cosmos (Evangelio ó Verdad), con el comienzo del mal (Influencia perniciosa del planeta Tierra, sobre las personas), y con el final de ese mal (Libro del Apocalipsis), y la vuelta a la normalidad, de todas las cosas.
Jesucristo, y la muerte.
La muerte de Jesucristo, solo perduró, tres días, y tres noches, nada más, en el mundo (Señal, del desobediente Jonás), es decir, que es totalmente imposible, el que la muerte de un verdadero seguidor, de Jesucristo, pueda perdurar, jamás, en el tiempo, más allá, de tres días y de tres noches.
Y por tanto, si el cadáver, de una persona, no resucita al tercer día, como el mismo Jesucristo, a esa persona fallecida, no se la debe de llamar, verdadera seguidora de Jesucristo.
Y Jesucristo, les dedicó, su muerte, exclusivamente, a los fariseos, es decir, Jesucristo, les dedicó, su muerte, a todas aquellas personas, que no habían querido creer, de ningún modo, hace dos mil años, en una vida eterna, sin muerte humana, alguna, es decir, a todas aquellas personas, que no habían querido creer, en una vida, sin cadáveres humanos, de por medio, viajera libre, por toda la Creación, entera.
Y por tanto, los verdaderos seguidores de Jesucristo, bien, carecen totalmente, de cadáveres suyos, en el mundo (Personas, abducidas por Dios, a los interiores de los Carros de fuego, Nubes, u ovnis piramidales), o bien, sus cadáveres, resucitan, al tercer día, de entre los muertos, como el de Jesucristo.