La misma ciencia , que conocía ya, Hermes Trimegisto, los egipcios, los mayas, y muchos otros pueblos de la antigüedad. Una Historia verdadera, de la condición humana, dentro de la Creación ó el Cosmos (Evangelio ó Verdad), con el comienzo del mal (Influencia perniciosa del planeta Tierra, sobre las personas), y con el final de ese mal (Libro del Apocalipsis), y la vuelta a la normalidad, de todas las cosas.
Jesucristo, y la v. María.
¿Por qué, la v. María, fue librada, de su muerte cadavérica, y Jesucristo, en cambio, no fue librado, de su muerte cadavérica?
Pues, porque, la v. María, no puso, ninguna objeción al Padre, acerca de la salvación, final, de su muerte cadavérica, y en cambio, Jesucristo, le pidió al Padre, con todas sus fuerzas, en el huerto de los olivos, que no lo librara, de su muerte, cadavérica, en la cruz, sino, que, que le permitiera, morir en esa cruz, al día siguiente, y después de esto, resucitar, al tercer día, de entre los muertos, exactamente igual, que, lo que hizo, el profeta desobediente, Jonás, en el vientre del gran pez.
Y por tanto, el Padre, abandonó al hijo Jesucristo, en la cruz, por serle, ese hijo, desobediente, y al cabo, de unos breves instantes, Jesucristo, murió en esa cruz, en contra, de la voluntad del Padre, y siguiendo, los mismos pasos, desobedientes, que el profeta Jonás, mientras el Padre, no se cansaba, en ese mismo instante, de resucitar de la muerte, a muchas personas, y de cubrir, esa muerte, de Jesucristo, de grandes tinieblas, para dar a entender al mundo, que su omnipotencia, vencedora de la muerte, y esa muerte de Jesucristo, eran dos asuntos, que no tenían nada que ver, entre sí.