La misma ciencia , que conocía ya, Hermes Trimegisto, los egipcios, los mayas, y muchos otros pueblos de la antigüedad. Una Historia verdadera, de la condición humana, dentro de la Creación ó el Cosmos (Evangelio ó Verdad), con el comienzo del mal (Influencia perniciosa del planeta Tierra, sobre las personas), y con el final de ese mal (Libro del Apocalipsis), y la vuelta a la normalidad, de todas las cosas.
La necesidad del sueño.
Si una persona, cualquiera, no se convierte, en un mineral, es decir, si una persona, no se vuelve, muy simétrica, muy ordenada, es decir, si una persona, no concilia, el sueño eterno, del reino de los cielos, el cielo, y la eternidad, esa persona, sufre su muerte cadavérica, de una forma, totalmente inevitable, en un tiempo, muy breve, haga, lo que haga, esa persona, es decir, se medique, con la medicina, que se medique, esa persona, es decir, lleve, la vida que lleve, esa persona, en el mundo.
Pero, conciliando, una persona, cualquiera, de una forma regular, el sueño eterno, del reino de los cielos, el cielo, y la eternidad, cada un cierto, periodo, de tiempo, muy breve, esa persona, posee, inmaculadas, a su eterna niñez, a su eterna adolescencia, y a su eterna juventud, es decir, esa persona, es imposible, que se convierta, en un cadáver, jamás, es decir, esa persona, vive, eternamente...
En otras palabras, si por ejemplo, s. Pablo, hubiera conciliado, el sueño eterno, del Reino de los cielos, el cielo, y la Eternidad, de una forma regular, cada día, s. Pablo, hubiera podido vivir, en el mundo, o planeta Tierra, estos dos mil años, seguidos, sin morirse, jamás, es decir, sin convertirse jamás, en un cadáver.