La misma ciencia , que conocía ya, Hermes Trimegisto, los egipcios, los mayas, y muchos otros pueblos de la antigüedad. Una Historia verdadera, de la condición humana, dentro de la Creación ó el Cosmos (Evangelio ó Verdad), con el comienzo del mal (Influencia perniciosa del planeta Tierra, sobre las personas), y con el final de ese mal (Libro del Apocalipsis), y la vuelta a la normalidad, de todas las cosas.
La alimentación humana.
Antes de aterrizar, en los interiores tenebrosos, de unos planetas, como, el planeta tierra, la alimentación humana, fue, exclusivamente, de un carácter mineral, es decir, las personas, solo nos alimentábamos, de nuestros, sueños minerales, en el reino de los cielos, el cielo, y la eternidad, o si se quiere, las personas, solo, nos alimentábamos, de nuestras conversiones, en un diamante, de dureza máxima, o cuerpo de Dios (Simetría perfecta).
Y por tanto, hasta hace, unos diez mil años, ninguna persona, empleó, jamás, ni los dientes, ni las muelas, ni el esófago, ni el estómago, ni el hígado, ni los riñones, ni los intestinos, para, alimentarse, porque. hasta hace, unos diez mil años, ninguna persona, se alimentó, jamás, ni de los vegetales, ni de los animales.
Y por tanto, hasta hace, unos diez mil años, toda la alimentación, humana, fue siempre, 100 % simétrica, exclusivamente, y por tanto, 100 %, saludable.
Y desde, nuestros aterrizajes, en los interiores de unos planetas, como, el planeta tierra, hace unos diez mil años, la alimentación humana, comenzó, a ser, una mezcla, de simetría, y asimetría, es decir, una mezcla, de salud, y enfermedad, es decir, una mezcla de solidez, y de la blandura, de los animales.
Y por tanto, con el fin del mundo, la alimentación humana, ya dentro de los ovnis, volverá a ser, de nuevo, 100 % simétrica, o 100 % mineral, y por tanto, las personas, dejaremos de alimentarnos ya, para siempre, con nuestros aparatos digestivos (Bocas, dientes, esófagos, estómagos, intestinos, etc.), es decir, las personas, ya no volveremos a alimentarnos, jamás, ni de los vegetales, ni de los animales.