La misma ciencia , que conocía ya, Hermes Trimegisto, los egipcios, los mayas, y muchos otros pueblos de la antigüedad. Una Historia verdadera, de la condición humana, dentro de la Creación ó el Cosmos (Evangelio ó Verdad), con el comienzo del mal (Influencia perniciosa del planeta Tierra, sobre las personas), y con el final de ese mal (Libro del Apocalipsis), y la vuelta a la normalidad, de todas las cosas.
La Biblia, divina, y la Biblia, diabólica.
La Biblia, divina, narra, la historia eterna, de unas personas, hombres, mujeres, y asexuadas, Hijos, de Dios, e Hijas de Dios, que tienen, su única casa, permanente, en Dios, mismo, y después se pueden mover, libremente, dentro de sus propias inteligencias, por toda la Creación, entera, restante, en forma de unos cosmonautas, siempre viajeros, nómadas, e incorruptibles, pero, que, de forma transitoria, esas personas, se encuentran, atascadas, en el mal, que supone, para ellas, el interior tenebroso, del planeta Tierra, o mal, de la Creación, hasta sus futuras, redenciones, de ese mal, o hasta sus futuras, santificaciones.
Y por tanto, la Biblia, divina, narra, como, todas estas personas, sometidas al mal, de la Creación, transitoriamente, y mientras se redimen, de ese mal, y por medio, del poder de Dios, están, siempre, a medio, camino, entre, el interior del planeta Tierra (Mal), y sus naves, los carros de fuego, nubes, o naves celestiales, nodrizas (Bien), por medio, de sus continuos, arrebatos-salvaciones-desapariciones-invisibilidades, en el interior del planeta Tierra.
Y finalmente, cuando, estas personas, se logran redimir del mal, abandonan, todas ellas, el interior del planeta Tierra, para siempre, con el fin del mundo.
Y por tanto, este argumento, de la Biblia, divina, es perfectamente racional, perfectamente lógico, perfectamente comprensible, y completamente libre, de toda irracionalidad o locura humana.
Y en cambio, la Biblia, diabólica, narra, la historia, de unas personas, que de pronto, y sin dar ninguna explicación racional, del asunto, se ven sometidas al mal de la Creación, en forma de sus continuas, enfermedades, crímenes, y muertes, inevitables, unas muertes, supuestamente, totalmente aprobadas, por un dios, pues ese dios, es incapaz, de poderlas evitar, de ningún modo, por medio, de su poder salvador, le parezca bien, o le parezca mal.
Es decir, el argumento, de la Biblia, diabólica, resulta, completamente irracional, sin sentido, alguno, hecho, de unas personas, que no saben, quienes son, y por tanto, de unas personas, que no saben, de donde provienen, y tampoco saben, adonde van, generado, por un supuesto, dios, cuyo, poder, es siempre, inferior, al poder del mal, es decir, cuyo poder, es inferior, al poder, de las enfermedades, y la muerte cadavérica, sobre las personas.
Y por tanto…¿Cómo es posible, el transmutar, la Biblia, diabólica, en la Biblia, divina?
¡¡¡Pues, simplemente, sustituyendo, en todos los casos (Excepto, el caso, de la muerte cadavérica, de Jesucristo, en la cruz), en la Biblia, diabólica, la palabra, muerte humana, o asesinato, por la palabra, abducción-arrebatamiento-salvación, completamente viva, a un carro de fuego, nube, o nave celestial!!!