La misma ciencia , que conocía ya, Hermes Trimegisto, los egipcios, los mayas, y muchos otros pueblos de la antigüedad. Una Historia verdadera, de la condición humana, dentro de la Creación ó el Cosmos (Evangelio ó Verdad), con el comienzo del mal (Influencia perniciosa del planeta Tierra, sobre las personas), y con el final de ese mal (Libro del Apocalipsis), y la vuelta a la normalidad, de todas las cosas.
La Biblia, mentirosa, y la Biblia, veraz.
¿Cuándo, habla, mentira, la Biblia?
Pues, cuando, oculta, las salvaciones, de la muerte cadavérica, realizadas por Dios, a lo largo de diez mil años, de todos los que han creído en Él, es decir, cuando, la Biblia, a todas las personas, salvadas, por Dios, de sus muertes cadavéricas, por medio, de sus abducciones-desapariciones, a los carros de fuego, nubes, naves celestiales, u ovnis piramidales, la Biblia, las denomina, en su lugar, las muertes cadavéricas, de esas personas.
¿Y cuando dice, la verdad la Biblia?
Pues, cuando, por ejemplo, la Biblia, habla, de la salvación de la muerte cadavérica, del patriarca, Enoc, o cuando, la Biblia, habla, de la salvación de la muerte cadavérica, del profeta Elías.
Y por tanto, si la Biblia, dijera siempre, la verdad, hablaría, de que todas las personas, que han creído, en Dios, a lo largo, de diez mil años, desde, todos los patriarcas, hasta, s. Pedro, pasando, por Job, David, Salomón, etc., etc., etc., pues en lugar de morirse, en el planeta Tierra, tuvieron, el mismo, destino final, que el patriarca, Enoc, o que, el profeta Elías, es decir, todas esas personas, libraron, sus vidas de sus muertes cadavéricas, por medio, de sus abducciones-desapariciones-dormiciones, a los carros de fuego, nubes, naves celestiales, u ovnis piramidales.
Lo que ocurre, pues, es que originalmente, la Biblia, hablaba, de las dormiciones eternas, de unas personas, completamente vivas, al final, de sus estancias en el mundo, y después, por la mala interpretación de sucesivos, traductores, ignorantes, esas dormiciones vivas de personas, se convirtieron, en las muertes cadavéricas, de esas personas, y de esa manera, en lugar de ser, la Biblia, un libro bendito, todo él, pasó a ser, la palabra corrompida del mundo, en parte.