La misma ciencia , que conocía ya, Hermes Trimegisto, los egipcios, los mayas, y muchos otros pueblos de la antigüedad. Una Historia verdadera, de la condición humana, dentro de la Creación ó el Cosmos (Evangelio ó Verdad), con el comienzo del mal (Influencia perniciosa del planeta Tierra, sobre las personas), y con el final de ese mal (Libro del Apocalipsis), y la vuelta a la normalidad, de todas las cosas.
La buena nueva del Evangelio.
¿Qué es?
Pues, debe de ser, lógicamente, algo, que los habitantes del mundo, de hace, dos mil años, desconocían, por completo….
¿Y que podía ser, eso?
¡¡¡Pues, la huida de los habitantes de ese mundo, completamente viva, es decir, en cuerpo y alma, es decir, sin ninguna muerte cadavérica, de por medio, a los carros de fuego, nubes, u ovnis piramidales (Buscar internet)!!!
Jesucristo: “Orad para que vuestra huida del mundo, a los carros de fuego, se produzca, como la planifiquéis, previamente, es decir, se produzca, por ejemplo, ni en invierno, ni en día de reposo, en la próxima primavera, dentro de (X) años, etc., etc., etc.”
¿Y que dice, s. Juan evangelista, a este respecto?
¿Quién ha creído, este anuncio, de la buena nueva, del Evangelio…?
¿A quién, se le ha revelado, el brazo salvador, de Dios…?
Y por tanto, como el mundo, hace dos mil años, no se dejó evangelizar, pues, el Evangelio, a lo largo de los veinte siglos posteriores, tampoco, se pudo transmitir, con una completa claridad, y por tanto, tampoco se pudo practicar correctamente, de una forma consciente, a lo largo, de esos, veinte siglos.