La misma ciencia , que conocía ya, Hermes Trimegisto, los egipcios, los mayas, y muchos otros pueblos de la antigüedad. Una Historia verdadera, de la condición humana, dentro de la Creación ó el Cosmos (Evangelio ó Verdad), con el comienzo del mal (Influencia perniciosa del planeta Tierra, sobre las personas), y con el final de ese mal (Libro del Apocalipsis), y la vuelta a la normalidad, de todas las cosas.
La Buena Nueva, para los niños.
¡¡¡Efectivamente!!!
A los niños, hay que enseñarles, desde que son muy pequeños, sus vocaciones cristianas, es decir, se les debe de enseñar, que si creen en Jesucristo, cuando, crezcan, y se vuelvan, mayores, se podrán convertir, en unos cosmonautas del Dios Trinidad, viajeros, libres, por todos los exteriores, de todos los planetas del Cosmos, el sueño eterno del Reino de los cielos, el Cielo, y la Eternidad, mediante, sus abducciones-arrebatos, a los interiores de los Carros de fuego, Nubes, u ovnis piramidales (Poner en el buscador de Google: “Ovnis piramidales”).
Y por tanto, no deben de faltar, entre, sus juguetes, a unas naves, tetraédricas, para lo que imaginen, sus vidas oníricas de niños, se vuelva, después, de mayores, unas felices realidades, al final de sus estancias, en el mundo (planeta Tierra).