La misma ciencia , que conocía ya, Hermes Trimegisto, los egipcios, los mayas, y muchos otros pueblos de la antigüedad. Una Historia verdadera, de la condición humana, dentro de la Creación ó el Cosmos (Evangelio ó Verdad), con el comienzo del mal (Influencia perniciosa del planeta Tierra, sobre las personas), y con el final de ese mal (Libro del Apocalipsis), y la vuelta a la normalidad, de todas las cosas.
La carne buena, y la carne mala.
¿Cuál es la carne, humana, buena o justa?
Pues, la carne de Jesucristo, resucitado, y asimismo, la carne de la V. María, el profeta Elías, el patriarca Henoc, S. Pedro, S. Pablo, etc., y por tanto, las carnes, de todas aquellas personas, salvadas por Dios, a los interiores de los Carros de fuego, Nubes, u ovnis piramidales, a lo largo, de diez mil años, es decir, el Espíritu humano, es decir, la carne humana, dormida, eternamente, y la carne humana, completamente variable, viajera, libre y nómada, por toda la Creación, por medio de los Carros de fuego, Nubes, u ovnis piramidales.
¿Y cuál es la carne, humana, mala, o injusta?
Pues, la carne, de satanás, o bien, las carnes de unas personas, que viven encerradas, dentro de un planeta, como el planeta Tierra, enfermando o envejeciendo, y muriendo, y sin esperanza alguna, de cambiar sus vidas, desgraciadas, hacia una vida mejor.
¿Cuál es la consecuencia, derivada, de la carne buena, o carne justa (Espíritu)?
¡¡¡Pues una vida eterna, llena de amor, paz, belleza y libertad, es decir, una vida eterna, potencialmente, infinitamente feliz!!!
¿Y cuál es la consecuencia, derivada, de la carne mala, o injusta?
Pues, una locura humana (Pasiones negativas), totalmente inevitable, en forma, de conflictos, sin final, guerras, homicidios, mentiras sin final, enfermedades, o envejecimientos rapidísimos, y la muerte.
Naturalmente, sucede, que:
[Carne mala] + [Sangre derramada por Jesucristo, o sufrimiento redentor, de Jesucristo (La justicia derivada, de una cierta cantidad, finita de mal, [R], igualador, entre todas las personas)] = [Carne buena, o Espíritu]
Y por tanto,…
¡¡¡Como decía S. Pablo, en sus cartas, los practicantes del Evangelio eterno, es decir, los verdaderos seguidores de Jesucristo, resucitado, e inmortal, han crucificado, a su carne mala, para poderla convertir o transmutar, en una carne, buena, de una manera, completamente justa u honrada, es decir, los practicantes del Evangelio eterno, a base, de alimentarse, por completo, de toda la carne buena de Jesucristo, crucificado, convierten a sus carnes malas, en unas carnes, buenas, de una manera progresiva, por medio, de sus fes, en la persona de Jesucristo, resucitado!!!