La misma ciencia , que conocía ya, Hermes Trimegisto, los egipcios, los mayas, y muchos otros pueblos de la antigüedad. Una Historia verdadera, de la condición humana, dentro de la Creación ó el Cosmos (Evangelio ó Verdad), con el comienzo del mal (Influencia perniciosa del planeta Tierra, sobre las personas), y con el final de ese mal (Libro del Apocalipsis), y la vuelta a la normalidad, de todas las cosas.
La colonización, del planeta Tierra, por los atlantes.
Durante, toda la historia eterna, de la Creación, y hasta hace, unos quince mil años, aproximadamente, el interior tenebroso, del planeta Tierra, no había sido, pensado, nunca jamás, por medio, de las ideas, del pensamiento humano, colectivo, y por tanto, el interior tenebroso, del planeta Tierra, durante, esa historia, eterna, de la Creación, no existía, en ningún, lugar, es decir, simplemente, no existía, ese interior tenebroso, del planeta Tierra, durante, esa historia eterna, de la Creación.
Es decir, durante, esa historia eterna, de la Creación, el pensamiento humano, solo había pensado, a las ideas esféricas, acerca del planeta Tierra, nada más, por medio, de los viajes, en los Carros de fuego, Nubes, naves celestiales, u ovnis piramidales, realizados, por todo el Cosmos, y por tanto, durante esa historia eterna, de la Creación, solo había existido, el planeta Tierra, en su forma esférica, nada más, en las ideas, del pensamiento humano, colectivo, y además, solamente, en unas, muy contadas, ocasiones, nada más.
Y por tanto, la colonización, del interior tenebroso del planeta Tierra, por parte, de las personas, atlantes, comenzó a llevarse a cabo, por primera vez, hace unos diez mil años (Aproximadamente), en toda la historia de la Creación.
Y como las ideas, de los pensamientos, de estas personas, atlantes, colonizadoras, del planeta Tierra, pero, viajeros, libres e inmortales, por toda la Creación, por medio, de los Carros de fuego, Nubes, u ovnis piramidales, no armonizaban, con sus ideas, pensando, el interior tenebroso, del planeta Tierra, tuvieron que construirse, en ese interior tenebroso, del planeta Tierra, a muchas, casas piramidales, o muchas casas, semejantes, en todo, a los Carros de fuego, Nubes, u ovnis piramidales, para que de esta manera, sus pensamientos, se acostumbraran, muy, poco a poco, a pensar, el interior tenebroso, del planeta Tierra.
Y por tanto, durante mucho tiempo, los pensamientos, de los atlantes, solo conocieron, a los interiores, de todas estas casas, piramidales, que habían construido, previamente, por toda la superficie terrestre, y marítima, alternando, con los interiores, de los Carros de fuego, Nubes, u ovnis piramidales, de una manera, completamente libre, y por tanto, durante ese tiempo, los atlantes, por medio, de sus desapariciones-apariciones-desapariciones, pudieron viajar, libremente, por todo el interior tenebroso, del planeta Tierra, y los interiores, de los Carros de fuego, Nubes, u ovnis piramidales, libremente, hasta que…
En un momento dado, algunos, de esos atlantes, se aventuraron, a salir de sus casas piramidales, completamente saludables, e investigar, el interior tenebroso del planeta Tierra, completamente insalubre, para sus pensamientos…
Y todos estos atlantes, salidos de sus casas piramidales, en unas breves excursiones, fueron, los atlantes, que enloquecieron, y terminaron, asesinándose, mutuamente, entre sí, y terminaron, refugiándose, en las cuevas y cavernas, del planeta Tierra.