La misma ciencia , que conocía ya, Hermes Trimegisto, los egipcios, los mayas, y muchos otros pueblos de la antigüedad. Una Historia verdadera, de la condición humana, dentro de la Creación ó el Cosmos (Evangelio ó Verdad), con el comienzo del mal (Influencia perniciosa del planeta Tierra, sobre las personas), y con el final de ese mal (Libro del Apocalipsis), y la vuelta a la normalidad, de todas las cosas.
La composición de un medicamento.
Un medicamento, puede estar configurado, potencialmente, por un cierto porcentaje, de solidez (%) S, fuerzas de unión, o fuerzas del sueño (Simetría del medicamento), un cierto porcentaje de liquidez (%) L, o fuerzas compensadas, y por otro porcentaje de gases, fuerzas de desunión, o fuerzas de la vigilia, (%) G (Asimetría del medicamento).
Ese medicamento, puede ser venenoso, para una persona, habitante del mundo, tanto, si sucede, que, su (%) de solidez, o fuerzas del sueño (Simetría) es excesivo, como, si su (%) de gases, o fuerzas de la vigilia (Asimetría), es excesivo, y por este motivo, los únicos medicamentos, no venenosos, para las personas, que habitan, el mundo, deben de estar configurados, siempre, por un mayor porcentaje, de solidez, o fuerzas del sueño (Simetría), pero siempre, que no supere, en mucho, el 50 %, y por este motivo, los únicos medicamentos saludables, para las personas, que viven, en el mundo, o planeta tierra, son los medicamentos, de origen vegetal.
La simetría del medicamento, incrementa, la simetría de la persona, y por tanto, le genera, salud, y la asimetría del medicamento, incrementa, la asimetría de la persona, y por tanto, esta asimetría, incrementada, se manifiesta, como, los efectos secundarios, anómalos, que produce, ese medicamento, en la persona, que lo ingiere.