La misma ciencia , que conocía ya, Hermes Trimegisto, los egipcios, los mayas, y muchos otros pueblos de la antigüedad. Una Historia verdadera, de la condición humana, dentro de la Creación ó el Cosmos (Evangelio ó Verdad), con el comienzo del mal (Influencia perniciosa del planeta Tierra, sobre las personas), y con el final de ese mal (Libro del Apocalipsis), y la vuelta a la normalidad, de todas las cosas.
La conservación, de la vida, sin pudrirse, o enfermar.
Conservar la vida, dentro del Cosmos, consiste, en eternizar, la vida, dentro del Cosmos.
Y una vida, vivida dentro del Cosmos, es tanto, más eterna, cuanto más se parece, esa vida, a un diamante, en forma, de Tetraedro regular, perfecto (Dios Trinidad).
Y por tanto, para conservar, la vida, dentro del Cosmos, sin que esa vida, se pudra, solo, es preciso, el someter, esa vida, a la implosión, generada, por un frigorífico.
Y ese frigorífico, a emplear, para conservar, la vida, sin que se pudra, bien, puede ser, un frigorífico, congelador, gaseoso-líquido, o bien, puede ser, un frigorífico, sólido, hecho, de diamante, o bien, hecho, de un sucedáneo, del diamante, por medio, de una estructura tetraédrica, buscando, incansable, a su geometría perfecta.
Pero, así como el frigorífico, congelador, gaseoso-líquido, convierte a la vida del Cosmos, en hielo, el frigorífico, sólido, en cambio, convierte a la vida del Cosmos, en diamante.
Y por tanto, el frigorífico sólido, es infinitamente, más eficaz, para poder conservar a la vida, sin que se pudra, con éxito, que el frigorífico, congelador, o que el frigorífico, gaseoso-líquido.
Y si conseguimos, que la vida, no se pudra, conseguimos, asimismo, también, que la vida, no se enferme, y se muera.