La misma ciencia , que conocía ya, Hermes Trimegisto, los egipcios, los mayas, y muchos otros pueblos de la antigüedad. Una Historia verdadera, de la condición humana, dentro de la Creación ó el Cosmos (Evangelio ó Verdad), con el comienzo del mal (Influencia perniciosa del planeta Tierra, sobre las personas), y con el final de ese mal (Libro del Apocalipsis), y la vuelta a la normalidad, de todas las cosas.
La construcción del edificio de Dios.
Cuando, la estructura tetraédrica, variable, de un Carro de fuego, Nube, u ovni piramidal, busca incansable, a su geometría perfecta, hasta encontrarla, está construyendo, el edificio de Dios, y por tanto, los tripulantes, humanos, de ese Carro de fuego, Nube, u ovni piramidal, y por medio, de la conciliación de un sueño, de felicidad, máxima, están viajando, hacia el mismo, Dios, es decir, están viajando, hacia la Eternidad, o el Padre, y por tanto, esas personas, empiezan a formar parte ya, del edificio de Dios, poco a poco, en forma, de unas personas-piedras-minerales-diamantes.
Estas son, las piedras vivas, humanas, de las que habla, la Biblia, y que sumadas, entre sí, conforman, a los cimientos, de la Jerusalén celeste, de la que habla, el libro del Apocalipsis…
Pero, este edificio de Dios, una persona cualquiera, lo puede empezar a construir ya (Aunque esa persona, viva todavía, en el mundo, o planeta Tierra), simplemente, construyéndose, unas casas, terrenas, que tengan la forma, de unas pirámides, tetraédricas, que busquen, incansables a sus geometrías perfectas.
Es decir, que el Reino de los cielos, el Cielo, y la Eternidad (Edificio de Dios), se puede empezar a construir ya, perfectamente, en el mundo, o planeta Tierra, aunque, la construcción, de ese edificio de Dios, concluya, no ya, en el planeta Tierra, o mundo, sino, en un Carro de fuego, Nube, u ovni piramidal, conciliando el sueño eterno.
Y este edificio de Dios, es también, el Cuerpo de Jesucristo, del que habla, la Biblia, construido, con unas piedras humanas, completamente vivas, e inmortales (Personas, convirtiéndose, en diamantes).