La misma ciencia , que conocía ya, Hermes Trimegisto, los egipcios, los mayas, y muchos otros pueblos de la antigüedad. Una Historia verdadera, de la condición humana, dentro de la Creación ó el Cosmos (Evangelio ó Verdad), con el comienzo del mal (Influencia perniciosa del planeta Tierra, sobre las personas), y con el final de ese mal (Libro del Apocalipsis), y la vuelta a la normalidad, de todas las cosas.
La demostración científica, de la existencia, de la materia física.
Viene a ser, lo mismo, que la demostración científica, de que existe, algo, que ya no es, un pensamiento, o una idea, del pensamiento humano, colectivo, sino, que es, completamente diferente (ajeno), a un pensamiento, o a una idea, del pensamiento humano, colectivo.
Y por tanto, si un científico, quiere demostrar, o se propone demostrar, la existencia, de la materia física, tiene que demostrar, también, que, por lo menos, un cierto pensamiento suyo, pues no es, ese pensamiento suyo, sino, que, ese pensamiento, pues, no es ya, ese pensamiento suyo, sino que es, por el contrario, materia física, como por ejemplo, una partícula, un átomo, etc., etc., etc.
Es decir, un físico teórico, si se propusiera demostrar, que existe, la materia física, tendría que demostrar, también, que una parte de sus pensamientos, pues ya no son, tales pensamientos suyos, sino, que son, una cosa, totalmente ajena, a su persona, es decir, un físico teórico, si pretendiera demostrar, la existencia de la materia física, tendría que demostrar, que cuando piensa, por ejemplo, la idea, acerca de un cielo, nocturno, la idea, acerca de la luna, o la idea, acerca del planeta Tierra, o la idea, acerca de cualquier experimento de laboratorio, pues, esas ideas, suyas, pues no son, tales ideas, suyas, sino, que son, en realidad, una cierta materia física, totalmente ajena, a su persona.