La misma ciencia , que conocía ya, Hermes Trimegisto, los egipcios, los mayas, y muchos otros pueblos de la antigüedad. Una Historia verdadera, de la condición humana, dentro de la Creación ó el Cosmos (Evangelio ó Verdad), con el comienzo del mal (Influencia perniciosa del planeta Tierra, sobre las personas), y con el final de ese mal (Libro del Apocalipsis), y la vuelta a la normalidad, de todas las cosas.
La divinidad de las Sagradas Escrituras.
Las Sagradas Escrituras, poseen, un carácter divino, si, y solo sí, esas Sagradas Escrituras, se dedican, exclusivamente, a narrar, la historia, eterna, de unos cosmonautas, viajeros, libres, por toda la Creación y sus planetas, y que tenían, su única casa, en la eternidad, Padre, la nada, o la ausencia total, de contenido, [0], pero, perdidos o extraviados, de forma lamentable, desde hace unos diez mil años, solamente, en del interior tenebroso, del planeta Tierra (Mal), hasta su futura conversión, en unos cosmonautas, viajeros, libres e inmortales, libres, por completo ya, de todo mal, es decir, libres, por completo ya, de toda influencia, perniciosa, del interior tenebroso, del planeta Tierra, sobre ellos.
Y todo el resto, del contenido, de las Sagradas Escrituras, que no armonice, o que no sea coherente, con la historia, de estos cosmonautas, no es de carácter divino, sino, que tiene, un carácter, exclusivamente humano.