La misma ciencia , que conocía ya, Hermes Trimegisto, los egipcios, los mayas, y muchos otros pueblos de la antigüedad. Una Historia verdadera, de la condición humana, dentro de la Creación ó el Cosmos (Evangelio ó Verdad), con el comienzo del mal (Influencia perniciosa del planeta Tierra, sobre las personas), y con el final de ese mal (Libro del Apocalipsis), y la vuelta a la normalidad, de todas las cosas.
La energía de las personas.
Una persona, si no se visiona, a sí misma, y se no es visionada, asimismo, por otra persona, testigo, es solamente, en ese caso, un objeto inexistente, y por tanto, en ese caso, esa persona, es solamente, un subconjunto de emociones, del pensar glorioso, y libre, de la Mente del Dios Trinidad, naciendo, permaneciendo, y desapareciendo, siempre irrepetibles, entre sí, regidas, más bien, por la termodinámica inversa, que por la termodinámica natural, y totalmente imposibles, de poderse dibujar, en un papel, con un lápiz, es decir, unos entes, ni infinitamente grandes, ni grandes, ni medianas, ni pequeñas, ni infinitamente pequeñas, espacialmente hablando, es decir, unos entes, totalmente ajenos, a cualquier tamaño espacial, o sea, el pensar, de un bebé, recién nacido, que no sabe, lo que es el espacio.
Persona = [[F (1), F (2),…, F (p)] + ( + T) + (- T)]
(- T) >>>> (+ T)
Y por tanto, esa persona, está conformada, por una cierta cantidad, de fuerzas, compensadas, entre sí (Implosión = Explosión), y por otra cierta cantidad, de fuerzas, descompensadas, entre sí (Implosión – Explosión = i. Seno @):
Persona = [{Partícula} + {Onda}] = [{Implosión = Explosión}] + [{Implosión – Explosión = i. Seno @}] Pues bien, si esa persona, pasa a ser, un objeto físico, existente, bien sea, por que se visiona, a si misma, bien sea, porque es visionada, por otra persona, entonces sucede, que la Partícula, de esa persona, o que las fuerzas compensadas, entre sí, de esa persona (Implosión = Explosión), la mente de la persona definidora, de esa persona, las interpreta, como la quietud, de esa persona, o bien, como la materia de esa persona.
Y el componente Onda, o fuerzas, descompensadas, entre sí (Implosión – Explosión = i. Seno @), los interpreta, la mente de su persona, definidora, como, el movimiento, o la energía, que posee, esa persona, es decir:
[Partícula de una persona] = [Quietud de esa persona] = [Materia de esa persona] = [Fuerzas compensadas, entre sí, de esa persona: (Implosión = Explosión)] = [Dios uno y trino] = [Vida saludable de esa persona] = [Felicidad de esa persona] = [Vida onírica, de esa persona]
[Onda de esa persona] = [Movimientos de esa persona] = [Energía de esa persona] = [Fuerzas descompensadas, entre sí, de esa persona: (Implosión – Explosión = i. Seno @)] = [Dios trino] = [Vida enferma de esa persona] = [Infelicidad de esa persona] = [Vida de vigilia, de esa persona]
Es decir:
Persona = [{Quietud} + i. {Movimiento}] = [{Materia} + i. {Energía}] = [{Sueño} + i. {Vigilia}] = [{Salud} + i. {Enfermedad}] = [{Implosión = Explosión} + {Implosión – Explosión = i. Seno @}] = [{Fuerzas, compensadas, entre sí} + i. {Fuerzas, descompensadas, entre sí}]
Si a una persona, le sucede, que sus fuerzas descompensadas, entre sí, alcanzan, una frecuencia, @, mínima, límite, entonces ocurre, que esa persona, fallece, o se muere, convirtiéndose, por tanto, esa persona, en un Espíritu (Fuerzas, compensadas, entre sí), y en un cadáver (Fuerzas, descompensadas, entre sí, de una frecuencia, inferior al límite), es decir:
Persona = {Espíritu} + i. {Cadáver}
Y por tanto, cualquier enfermedad humana, tiene asociada, una determinada, frecuencia, @ (Enfermedad), correspondiente, y la muerte de una persona, tiene asociada, por tanto, su correspondiente, frecuencia, mínima, @ (Muerte humana).
Y por tanto, si sometemos a una persona, a la influencia de las fuerzas compensadas, entre sí, de la materia extremadamente sólida, del Tetraedro regula, buscando al Dios Trinidad, incrementamos, la frecuencia, de esa persona, y por tanto, le damos a esa persona, una cierta magnitud, de vida eterna, saludable, más o menos grande.
Y por tanto, si sometemos a una persona, a las fuerzas, descompensadas, entre sí, de los gases y el fuego, le disminuimos, su frecuencia, @, y por tanto, bien enfermamos, o bien, damos muerte, a esa persona.
Y por tanto, si a una persona muerta, le incrementamos, su frecuencia, por medio, de la influencia del Tetraedro regular, la resucitamos, de nuevo, a esa persona, a una vida, potencialmente eterna.
Y si le incrementamos a una persona, su frecuencia, de una manera, muy grande, la rejuvenecemos, y por tanto, le podemos otorgar, una vida inmortal, o una vida eterna, de forma potencial.
Frecuencia del Dios Trinidad = Infinita.
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