La misma ciencia , que conocía ya, Hermes Trimegisto, los egipcios, los mayas, y muchos otros pueblos de la antigüedad. Una Historia verdadera, de la condición humana, dentro de la Creación ó el Cosmos (Evangelio ó Verdad), con el comienzo del mal (Influencia perniciosa del planeta Tierra, sobre las personas), y con el final de ese mal (Libro del Apocalipsis), y la vuelta a la normalidad, de todas las cosas.
La esperanza, siempre viva, de s. Pedro.
S. Pedro, se dejó crucificar, esperando, que, el poder de Dios, le libraría, finalmente, de su potencial, muerte cadavérica, volviendo a su persona, invisible, en esa cruz, y visible, dentro del ovni, cuando finalizara, en esa cruz, su correspondiente, redención del mal, o santificación.
Porque, s. Pedro, como lo explica, en sus cartas, tenía, una esperanza, siempre viva, inmarchitable, imperecedera, en salvarse, a su futura, vida eterna de cosmonauta, incorruptible, o inmortal, viajera, libre, por toda la creación (¡¡¡Leer, las cartas de s. Pedro!!!), cuando, se manifestara, Jesucristo, en su vida terrana.
Y por tanto, finalmente, la esperanza de s. Pedro, no quedó defraudada, porque, s. Pedro crucificado, cuando concluyó, su redención del mal, en esa cruz, fue, dormido, por Dios, en el reino de los cielos, y por tanto, su cuerpo físico, fue vuelto, invisible, en esa cruz, y visible, dentro del ovni, y por tanto, s. Pedro, fue salvado, por Dios, de esa manera, a su vida eterna de cosmonauta.