La misma ciencia , que conocía ya, Hermes Trimegisto, los egipcios, los mayas, y muchos otros pueblos de la antigüedad. Una Historia verdadera, de la condición humana, dentro de la Creación ó el Cosmos (Evangelio ó Verdad), con el comienzo del mal (Influencia perniciosa del planeta Tierra, sobre las personas), y con el final de ese mal (Libro del Apocalipsis), y la vuelta a la normalidad, de todas las cosas.
La existencia de los planetas.
Los planetas, son simplemente, unas ideas, de la inteligencia humana, más, que se generan, en esa inteligencia humana, sí y solo sí, esa inteligencia humana, procesa también, a la luz plasmática, proveniente, de las estrellas, en combustión (Pensar, menos agraciado, de todo el pensar, del Dios Trinidad).
Porque, si no existe, esa luz plasmática, proveniente de las estrellas, en combustión, iluminando debidamente, a esa inteligencia humana, en ese caso, la inteligencia humana, solo genera, y solo puede generar, también, a los cielos nocturnos, con sus puntos luminosos, y su oscuridad, pero sin ningún objeto físico, definido, nada más, y lógicamente, también, por supuesto, al sueño eterno humano, del Reino de los cielos, el Cielo, y la Eternidad.
Y por tanto, absolutamente, toda la materia física, que visiona, la inteligencia humana, en la vigilia, es decir, por ejemplo, todos los Carros de fuego, todos los vegetales, todos los animales, todos los mares, todos los montes, todo el aire, todas las piedras, etc., etc., etc., es decir, todos los innumerables objetos físicos, de la vigilia, solo existen, dentro de la inteligencia humana, sí y solo sí, existe, una cierta luz plasmática, ilumina debidamente, a los cielos nocturnos, dentro de la inteligencia humana.
Los siete días, de la Creación, fueron simplemente, siete investigaciones, de la inteligencia humana, iluminada debidamente, por la luz, proveniente, de las estrellas, en combustión, es decir, fueron, siete iluminaciones de la materia física, definida (Todos los exteriores de todos los planetas, del Cosmos), en la inteligencia humana, proveniente, del sueño eterno, del Reino de los cielos, el Cielo, y la Eternidad.