La misma ciencia , que conocía ya, Hermes Trimegisto, los egipcios, los mayas, y muchos otros pueblos de la antigüedad. Una Historia verdadera, de la condición humana, dentro de la Creación ó el Cosmos (Evangelio ó Verdad), con el comienzo del mal (Influencia perniciosa del planeta Tierra, sobre las personas), y con el final de ese mal (Libro del Apocalipsis), y la vuelta a la normalidad, de todas las cosas.
La fe en Platón, y la fe en el materialismo.
Quién cree, en Platón, cree, asimismo, que absolutamente, todo lo que existe, está hecho, de las ideas, de la inteligencia humana, única, ya positivas, ya neutras, ya negativas, hechas a su vez, de unos ciertos porcentajes, de la felicidad, humana, máxima, más o menos grandes.
Y por tanto, quien cree, en Platón, cree, que solo existe, realmente, la felicidad humana, máxima, o bien, la ausencia total de contenido, o Dios, y unos ciertos porcentajes, más o menos, grandes, de esa felicidad humana, máxima, y por medio, de esta felicidad, sabe dar una explicación, racional, a cualquier asunto humano.
Y quien cree, en todas las doctrinas materialistas, cree, que existe, el pensamiento humano, enclaustrado, o encerrado, dentro de una misteriosa, materia física, que posee, una naturaleza, que será siempre, inaccesible, a la razón humana.
Y por tanto, mientras las personas, que creen, en Platón, solo creen, en la existencia de la felicidad humana, nada más, y con ese único argumento, lo saben explicar todo, los materialistas, en cambio, creen, en las existencias, de infinitos misterios, asociados, a una enigmática, materia física, que será siempre, inaccesibles, a la razón humana.