La misma ciencia , que conocía ya, Hermes Trimegisto, los egipcios, los mayas, y muchos otros pueblos de la antigüedad. Una Historia verdadera, de la condición humana, dentro de la Creación ó el Cosmos (Evangelio ó Verdad), con el comienzo del mal (Influencia perniciosa del planeta Tierra, sobre las personas), y con el final de ese mal (Libro del Apocalipsis), y la vuelta a la normalidad, de todas las cosas.
La fe y las obras.
La fe en la persona de Jesucristo, obra siempre, por la salvación del mundo, y por la redención del mundo, es decir, la fe, en la persona de Jesucristo, obra siempre, única y exclusivamente, por la desaparición-rapto-abducción, de los habitantes del mundo, a los interiores, de los Carros de fuego, Nubes, u ovnis piramidales.
La fe, en la persona de Jesucristo, pues, va acompañada, siempre, por una ciencia, completamente experimental, que consiste, en la conversión, de los habitantes del mundo, en unos cosmonautas del Dios Trinidad, viajeros, libres, nómadas, e inmortales, por toda la Creación, por medio, del poder de Dios.
Así pues, la fe, en la persona, de Jesucristo, obra siempre, por el amor, a la salvación del mundo, es decir, por el amor, en espíritu y en verdad, al Padre eterno.