La misma ciencia , que conocía ya, Hermes Trimegisto, los egipcios, los mayas, y muchos otros pueblos de la antigüedad. Una Historia verdadera, de la condición humana, dentro de la Creación ó el Cosmos (Evangelio ó Verdad), con el comienzo del mal (Influencia perniciosa del planeta Tierra, sobre las personas), y con el final de ese mal (Libro del Apocalipsis), y la vuelta a la normalidad, de todas las cosas.
La felicidad, de la inteligencia humana.
Originalmente, fue, una felicidad, máxima, en forma, de la eternidad, Dios, o la nada (Ausencia total de contenido = felicidad humana, máxima = Dios), sin ningún principio, y sin ningún final.
Y así, continuó siendo, durante, toda la eternidad, hasta que, hace, unos treinta mil años terrestres, solamente, muchas personas, iniciamos un viaje masivo, desde el Reino de los cielos, hacia el mal de la Creación (Estrellas en combustión = mal = Planetas, como el planeta Tierra, el planeta Ummo, etc.), realizado, por medio, de los carros de fuego, nubes, o naves celestiales, y por tanto, las personas, empezamos a pensar, con una inteligencia, mínimamente feliz, que, enloqueció, a una gran parte, de todas esas personas, viajeras, haciéndoles olvidarse, de que eran, unos cosmonautas de Dios.
Y por tanto, lo lógico, es decir, lo que quiere, Dios, lo que, Dios, manda, es que, todas las personas, que vivimos, bajo una felicidad, minimizada, recuperemos, de nuevo, nuestra felicidad, máxima.
Y por tanto, lo que quiere Dios (Nuestra felicidad máxima = Dios), es que, las personas, vivamos, completamente libres, de nuestras muertes cadavéricas (Mínimas felicidades, humanas = muertes), y por tanto, las personas, desaparezcamos, del mundo, completamente vivas, al final, de nuestras estancias en él, tal, y como, explica la Biblia, que le ocurrió, al patriarca Henoc, y tal como, le ocurrió, a la v. María, los egipcios, los mayas, y todas las personas, que no han rechazado, sus salvaciones, como, por ejemplo, mi madre terrena.