La misma ciencia , que conocía ya, Hermes Trimegisto, los egipcios, los mayas, y muchos otros pueblos de la antigüedad. Una Historia verdadera, de la condición humana, dentro de la Creación ó el Cosmos (Evangelio ó Verdad), con el comienzo del mal (Influencia perniciosa del planeta Tierra, sobre las personas), y con el final de ese mal (Libro del Apocalipsis), y la vuelta a la normalidad, de todas las cosas.
La felicidad humana, y el transcurrir del tiempo.
Todo lugar del Cosmos, que puede visionar, dentro de su mente, una persona, posee su correspondiente grado de felicidad, para esa persona,….
Y este grado de felicidad, que posee ese lugar determinado del Cosmos, para la vida de esa persona, se puede medir experimentalmente, por medio, del medir, experimentalmente, con un reloj cronómetro, la velocidad del transcurrir del tiempo, [TT], asociada a ese lugar determinado.
[Grado de felicidad, de un lugar determinado, para una persona] = [k / {[TT], dentro de ese lugar determinado}]
k = Proporcionalidad, a determinar.
Y por tanto, las personas enfermas, poseen un [TT], más veloz, que las personas sanas.
Y por tanto, las personas ancianas, poseen un [TT], más veloz, que las personas jóvenes.
Y por tanto, todas las personas, que duermen, poseen un transcurrir del tiempo, [TT], menor, que las personas, que viven sus vigilias, y cuanto más hermosos, pacíficos, libres y amorosos, son los argumentos de esos sueños, menor [TT], poseen esas personas.
Y por tanto, todas aquellas personas, que se arriman a la solidez de la materia, poseen un [TT], menos veloz, que si se arriman, a la materia gaseosa, líquida, y plasmática, por tanto, poseen un grado de felicidad, mayor, y por tanto, poseen más salud, ó más bienestar, que las personas que se arriman, a los líquidos, a los gases, ó al fuego.
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