La misma ciencia , que conocía ya, Hermes Trimegisto, los egipcios, los mayas, y muchos otros pueblos de la antigüedad. Una Historia verdadera, de la condición humana, dentro de la Creación ó el Cosmos (Evangelio ó Verdad), con el comienzo del mal (Influencia perniciosa del planeta Tierra, sobre las personas), y con el final de ese mal (Libro del Apocalipsis), y la vuelta a la normalidad, de todas las cosas.
La Higiene, en la vida humana.
La vida de una persona, bien, puede tender, a convertirse, toda ella, en gases (Cadáver), y fuego (cadáver), por medio, de una fuerza explosiva, o bien, puede tender a convertirse, toda ella, en un mineral, de máxima dureza (tetraedro = Dios = vida eterna), por medio, de una fuerza implosiva.
O lo que es lo mismo, la inteligencia humana, bien puede tender a ser, lo mínimamente feliz, posible, por medio, de una fuerza explosiva, o bien, puede tender a ser, plenamente feliz, por medio, de una fuerza implosiva.
Ahora bien, los médicos del mundo, a las fuerzas explosivas, en lugar de denominarlas, como, tales, fuerzas explosivas, las denominan, en cambio, como, unos gérmenes, o como, unos bichitos, invisibles a los ojos físicos, malignos, que enferman, a las personas.
Y esos médicos, a las fuerzas implosivas, medicinales, en lugar de denominarlas, como, fuerzas implosivas, las denominan, como, unas sustancias, invisibles, a los ojos físicos, medicinales, o que tienden a curar, de sus enfermedades, a las personas.
¿Qué es mejor, hablar, de bichitos invisibles, o hablar de fuerzas….?