La misma ciencia , que conocía ya, Hermes Trimegisto, los egipcios, los mayas, y muchos otros pueblos de la antigüedad. Una Historia verdadera, de la condición humana, dentro de la Creación ó el Cosmos (Evangelio ó Verdad), con el comienzo del mal (Influencia perniciosa del planeta Tierra, sobre las personas), y con el final de ese mal (Libro del Apocalipsis), y la vuelta a la normalidad, de todas las cosas.
La historia de la sexualidad humana.
Durante una eternidad, de ausencia de transcurrir de tiempo, las personas, provenientes todas, de la Inteligencia sin contenido alguno, habitamos únicamente, el Sueño eterno del Reino de los cielos, sin llegar a conocer jamás, lo que era ó significaba, el Cosmos, ya en forma de cielos nocturnos, ya en forma de objetos físicos definidos, iluminados, por las estrellas, en combustión….
Y por tanto, durante una eternidad, de ausencia de transcurrir del tiempo, solo existía una única Creación, en forma de un Sueño eterno, hecho solamente, de una felicidad humana, plena ó absoluta, que se podía hacer, una felicidad infinita, en las mentes de las personas, que la habitaban, de una manera, totalmente libre.
Y por tanto, durante esa eternidad, de ausencia de transcurrir del tiempo, no existían todavía, ni los cielos nocturnos, ni las estrellas, en combustión, ni los planetas, ni los Carros de fuego, ó Nubes bíblicas, ni los vegetales, ni los animales, ni los hombres, ni las mujeres, ni ningún objeto físico, definido,…, sencillamente, porque todos esos objetos físicos, no los había pensado, todavía, ninguna mente humana.
Hasta que esas personas, asexuadas completamente, adquirieron por primera vez, un grado de felicidad mínimo, dentro de ese Sueño eterno, y por tanto, esas personas, completamente asexuadas, empezaron a descubrir é investigar, posteriormente, dentro de sus mentes, por primera vez, el Cosmos, hecho de cielos nocturnos, y de objetos físicos, iluminados por la luz de las estrellas, ayudados por los Carros de fuego, ó Nubes bíblicas.
Y en un momento dado, estas personas, completamente asexuadas, dominadoras de toda la Creación, empezaron a pensar, que tal vez sería mejor, el añadirse unas sexualidades diferenciadas, a sus cuerpos físicos, completamente asexuadas, hasta entonces.
Y de esta manera, estas personas, completamente asexuadas, mediante la transmutación alquímica, de una de ellas, crearon el primer hombre, con su sexualidad correspondiente.
Y de esta manera, estas personas, completamente asexuadas, y mediante la transmutación alquímica, de una de ellas, crearon a la primera mujer, con su sexualidad correspondiente.
Y el Padre eterno, bendijo a estas transmutaciones alquímicas, realizadas, por sus Hijos primigenios, completamente asexuados, y por tanto, bendijo, al primer hombre creado, y bendijo, a la primera mujer creada, ordenándoles, que poblaran el Reino de los cielos (Tierra prometida, según la Biblia), de sus descendientes, hombres y mujeres, y que fueran sus reyes, ó sojuzgadores, de todos los planetas del Cosmos, por medio del empleo de los Carros de fuego, ó Nubes bíblicas.
Y de esta manera, todos los hombres creados, y todas las mujeres creadas, durante una eternidad, de ausencia de transcurrir de tiempo, se dedicaron, desde entonces, a practicar sus sexualidades, en el Reino de los cielos, para por medio de los cuerpos físicos de las mujeres, traer al Cosmos (Reino de los cielos), bebés provenientes de la Eternidad, sin conocer jamás, en esta labor, ningún defecto ó tiniebla alguna, respecto a esas sexualidades, es decir, sin conocer jamás, lo que pudiera ser, una vergüenza, un asco, una fobia, una repugnancia, una irracionalidad, un dolor, una desviación enfermiza (Homosexualidad), una claudicación sexual (Impotencia ó Menopausia), un vestido, ó una unión sexual ó matrimonio sexual, individual, hombre-mujer.
Hasta que hace unos diez mil años, solamente, Satanás, una persona trastornada por el mal, hipnotizó a muchos hombres é hipnotizó, a muchas mujeres, entre ellos, Adán y Eva (¡¡¡Leer el libro del Génesis, al respecto!!!), de una forma fraudulenta, para que transmutaran sus sexualidades naturales, por unas sexualidades, muy especiales, que solo se daban en el interior del planeta Tierra, exclusivamente, unas sexualidades, llenas de ascos, fobias, miedos, odios (Pasiones negativas), vergüenzas, vestidos, y de esta manera, Satanás, pervirtió, las sexualidades naturales, creadas por el Padre eterno, de muchos hombres y de muchas mujeres, que habían persistido, durante una eternidad, de ausencia de transcurrir de tiempo, haciéndoles creer, además, a esos hombres y a esas mujeres, que si viajaban al planeta Tierra, en los Carros de fuego, ó Nubes bíblicas, iban a hallar, a un supuesto cielo, más hermoso, que el Cielo del Dios Trinidad.
Y de esta manera, a partir de la sexualidad, totalmente obediente al Dios Trinidad, se generó la sexualidad diabólica, ó la sexualidad humana, ideada por Satanás, llena de vergüenzas, llena de vestidos, llena de ascos, llena de odios, llena de dolores, llena de tinieblas, llenas de irracionalidades, llena de desviaciones (Homosexualidades), y además, completamente claudicante, ó perecedera, que concluía enseguida, dentro del planeta Tierra, tanto para los hombres, como para las mujeres.