La misma ciencia , que conocía ya, Hermes Trimegisto, los egipcios, los mayas, y muchos otros pueblos de la antigüedad. Una Historia verdadera, de la condición humana, dentro de la Creación ó el Cosmos (Evangelio ó Verdad), con el comienzo del mal (Influencia perniciosa del planeta Tierra, sobre las personas), y con el final de ese mal (Libro del Apocalipsis), y la vuelta a la normalidad, de todas las cosas.
La historia de toda mi vida.
Mi vida, dejó de ser, el sueño eterno, del reino de los cielos, para, empezar a ser, la vigilia, del mundo, de una forma, bastante armoniosa, siempre, dentro de lo que cabe, es decir, con los mismos traumas, fortísimos, que todos los niños, sufren, sin excepción alguna, en este tránsito.
Y después, de este tránsito inicial, feliz, dentro de lo que cabe, mi vida, continuó, dejando de ser un sueño, plenamente feliz, para, pasar a ser, el infierno redentor, de la vigilia del mundo, de una forma, firme y segura, de manera, que a mis dieciocho años, y por causa, de uno, de los infinitos, problemas insolubles, de la vida del mundo, mi vida, paso, a estar configurada, solamente, por un 99,9 %, de la vigilia redentora, infernal (Mi cruz), del mundo, y por un 0,1 % del sueño feliz, original.
Y en este infierno, redentor, transcurrió, toda mi juventud, entera, y toda mi adultez, hasta, mis cincuenta años, siempre, con un porcentaje, de vida onírica, original, inferior al 2 %, y un porcentaje, del infierno, del mundo, del 98 %, aproximadamente….
Y entonces, le pedí, al Dios, verdadero, que me enseñara, la verdad, y desde entonces, el Dios, verdadero, me empezó a inspirar, el escribir, unos artículos, que los fui subiendo a internet, conforme, me los iba inspirando.
Y después, de unos 15.000 artículos, inspirados por Dios, y subidos a internet, por mi persona, ahora, en la actualidad, Dios, ha incrementado, sustancialmente, mi porcentaje de vida onírica, y ha disminuido, también, sustancialmente, el porcentaje de infierno, de la vida del mundo.
Y por tanto, ahora espero, que muy pronto, con mi salvación, Dios, el buen Dios, vuelva a convertir, a toda mi vida, en un 100 %, de mi vida onírica original, plenamente feliz, de la que proviene, mi persona, y en un 0 % de vigilia, infernal, mundana.