La misma ciencia , que conocía ya, Hermes Trimegisto, los egipcios, los mayas, y muchos otros pueblos de la antigüedad. Una Historia verdadera, de la condición humana, dentro de la Creación ó el Cosmos (Evangelio ó Verdad), con el comienzo del mal (Influencia perniciosa del planeta Tierra, sobre las personas), y con el final de ese mal (Libro del Apocalipsis), y la vuelta a la normalidad, de todas las cosas.
La historia de la Ciencia de la Verdad, Evangelio, ó Piedra Filosofal.
El Evangelio, es una ciencia, antiquísima, mucho más antigua incluso, que la condición sexuada humana (Hombre-Mujer), que se la inventaron, los Hijos primigenios del Dios Trinidad, completamente asexuados, y provenientes del Padre Eterno, que fueron las primeras personas, que habitaron la Creación ó Cosmos, hace una eternidad de años terrestres.
Y que les servía a estos Hijos primigenios del Dios Trinidad, para poder viajar de una manera completamente libre, y en forma de astronautas, por toda esa Creación ó por todo ese Cosmos, por medio del empleo de las Nubes, Carros de fuego, Ovnis diamantinos, Piedras filosofales, Reactores de fusión controlada (¡¡¡Leer el comienzo del libro de Ezequiel!!!).
Es decir, que el principal fruto del Evangelio, fue la técnica, que sirvió para la construcción de esas Nubes = Carros de fuego= Ovnis diamantinos = Piedras filosofales = Reactores de fusión controlada, que les permitían a los Hijos primigenios del Dios Trinidad, un dominio total y perfecto, sobre absolutamente toda materia del Cosmos, y por tanto, por aquel entonces, Los seres humanos, eran los Reyes absolutos, de toda la Creación ó de todo el Cosmos.
Y por tanto, y por aquel entonces, los seres humanos, obedecían al Dios Trinidad, con una perfección absoluta é inmaculada, sin conocer jamás, el significado del mal, ó sin conocer jamás, el significado de un problema insoluble, en sus vidas cósmicas y celestiales, incorruptibles y eternas.
Y cuando a partir de estos Hijos primigenios del Dios Trinidad, completamente asexuados, fueron creados, los hombres y las mujeres, el único mandato del Dios Trinidad, que recibieron estos hombres creados, y estas mujeres creadas, fue el siguiente:
“Creced, multiplicaos, y dominad ó sojuzgad, a toda la Creación ó a todo el Cosmos, con vuestras mentes, como han hecho, hasta ahora, vuestros ancestros, mis Hijos primigenios, asexuados”. (¡¡¡Leer el libro del Génesis, al respecto!!!)
Y después, de esto, transcurrió otra eternidad de años terrestres, con los hombres creados, y con las mujeres creadas, reproduciéndose ó multiplicándose, dentro del Cosmos, y dominando enteramente a toda la Creación ó a todo el Cosmos, por medio de las Nubes = Carros de fuego = Piedras filosofales= Ovnis diamantinos = Reactores de fusión controlada, pero siempre, con su casa perenne, en el Cielo y la Eternidad.
Sin que surgiera jamás, para ellos y para ellas, ningún problema insoluble, en sus vidas eternas, incorruptibles é imperecederas, dentro del Cosmos.
Hasta que hace unos diez mil años terrestres, aproximadamente, estas vidas gloriosas, inmaculadas, y eternas, de los hombres creados, y de las mujeres creadas, y a consecuencia de un mal manifestado dentro del la Creación, y a consecuencia también, de un fraude posterior a ese mal, se vieron mezcladas irremisiblemente (Caídas y perdidas), con el ambiente infinitamente hostil, del planeta Tierra, para ellas; un planeta Tierra, dedicado exclusivamente, a contener las vidas muy evolucionadas, y por tanto, muy indignas de los animales , como las moscas, ó los abejorros.
Generándose pues, de esta manera dramática y lamentable, el comienzo del mundo, ó en otras palabras, el comienzo de la vida eterna humana, sometida a toda clase desgracias, males, calamidades, defectos, imperfecciones, anormalidades, errores, envejecimiento atroz, enfermedades numerosísimas, conflictos sin final, problemas insolubles para LA RAZÓN ESPIRITUAL HUMANA (Ídolos), guerras, odios, fobias, injusticias esenciales, y la potencial muerte de los seres humanos.
Y contra esta vida anormal, generada dentro del Cosmos, el Evangelio eterno, solo podía hacer una sola cosa, con ella:
¡¡¡Finalizarla, Acabarla, Salvarla, Redimirla, trasladarla, completamente sana y salva, hacia el Reino de los cielos!!!
Y a esta misión salvadora y redentora (Misión evangelizadora), vinieron al mundo, desde el Reino de los cielos, absolutamente todos los profetas enviados por el Dios Trinidad, desde el mismo comienzo de la perdición ó extravío, de las personas, dentro del planeta Tierra.
Y a esta misión evangelizadora, vino también, hace dos mil años, el mismo Hijo, Jesucristo, pero fracasó totalmente en este empeño, y por tanto, la evangelización del mundo, quedó aplazada, hasta la restauración definitiva del Evangelio, que debería realizar, el profeta Elías, en palabras del mismo Jesucristo (Episodio del Hijo del hombre, con las señales milagrosas, en el sol, la luna, etc.).
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