La misma ciencia , que conocía ya, Hermes Trimegisto, los egipcios, los mayas, y muchos otros pueblos de la antigüedad. Una Historia verdadera, de la condición humana, dentro de la Creación ó el Cosmos (Evangelio ó Verdad), con el comienzo del mal (Influencia perniciosa del planeta Tierra, sobre las personas), y con el final de ese mal (Libro del Apocalipsis), y la vuelta a la normalidad, de todas las cosas.
La imperfección de la palabra.
Si una persona cualquiera, deseara transmitir a su prójimo, por medio de la palabra, de una manera exacta, el argumento del sueño, muy hermoso, que ha tenido la noche anterior,...
¡¡¡No podría!!!
¡¡¡Se vería impotente!!!
¿Por qué motivo?
¡¡¡Porque la palabra, no sirve para que las personas, se transmitan entre sí, con precisión, las emociones humanas, positivas, naturales, del Reino de los cielos, el Cielo, y la Eternidad (Vida onírica humana), sino que la palabra, solo sirve, para que las personas, se transmitan entre sí, con una cierta precisión, las emociones negativas, propias y exclusivas, de la vigilia (Planeta Tierra)!!!
Es decir, en resumidas cuentas, las personas, nos vemos totalmente incapaces de transmitirnos, entre sí, y por medio de la palabra, nuestras felicidades ó hermosuras internas, ya que la palabra, solo sirve, para que las personas, nos transmitamos entre sí, nuestras infelicidades ó fealdades, de la vigilia.
Y por tanto, el ejercicio cotidiano de la palabra, conlleva siempre, para las personas, una insatisfacción ó injusticia, siempre perdurable ó siempre, inacabada,...
De manera, que todo lo que puede decir, con una cierta palabra, una persona, siempre, siempre, siempre, lo puede mejorar otra persona futura, por medio de otra palabra diferente,...
La palabra, fue pues, un invento, a bote pronto, que se hicieron, los dioses y diosas (Atlantes huidos en las Nubes ó Carros de fuego), para intentar sacar, cuanto antes, de sus cuevas y cavernas, a sus hermanos atlantes enloquecidos, escondidos en ellas, porque antes de que se produjera, la guerra civil, entre todos los atlantes, esos atlantes, se entendían entre sí, únicamente, por medio del lenguaje telepático, perfecto, Espíritu – Espíritu.
Y por tanto, con el final del mundo, ó con la Nueva Atlántida, Tierra nueva ó Monte santo, el ejercicio de la palabra, debe de tender a desaparecer, es decir, debe de tender, por tanto, a ser sustituido por el lenguaje telepático, perfecto: Espíritu-Espíritu.
¡¡¡Ya que la Telepatía, es perfecta, y por tanto, no conlleva, la frustración humana permanente, que acompaña al ejercicio de la palabra!!!
¡¡¡Ya que la Telepatía, si que sirve, para que las personas, se transmitan entre sí, los argumentos de sus sueños, más hermosos, con una gran precisión!!!
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