La misma ciencia , que conocía ya, Hermes Trimegisto, los egipcios, los mayas, y muchos otros pueblos de la antigüedad. Una Historia verdadera, de la condición humana, dentro de la Creación ó el Cosmos (Evangelio ó Verdad), con el comienzo del mal (Influencia perniciosa del planeta Tierra, sobre las personas), y con el final de ese mal (Libro del Apocalipsis), y la vuelta a la normalidad, de todas las cosas.
La imposibilidad, de poder medir, distancias espaciales.
Supongamos, que una persona, observa, a un cielo nocturno, iluminado, con un 0 %, de luz plasmática, proveniente del sol, y supongamos, también, que esa persona, intenta medir, la distancia espacial, existente, entre los dos extremos, de una vara….
¿Qué le sucede, a esa persona….?
Pues, que, si no enciende, un cierto foco, de luz plasmática, añadida, como, por ejemplo, la de una linterna, por medio, de la iluminación de ese cielo nocturno, solamente, a esa persona, le resulta, totalmente imposible, el medir, esa distancia espacial, existente, buscada, entre los dos extremos, de esa vara.
Y por tanto:
¡¡¡Absolutamente, todos los cielos nocturnos, que carecen totalmente, de una iluminación, proveniente, de una estrella, en combustión, carecen también, de distancias espaciales, de tamaños espaciales, de dimensiones espaciales, por carecer, asimismo, de objetos físicos, definidos, en sus configuraciones!!!
De manera, que, por ejemplo, una nave, tripulada, que navegara, por un cielo nocturno, no iluminado, por ninguna luz plasmática, jamás recorrería, ninguna distancia espacial, jamás poseería un tamaño espacial, es decir, en resumidas cuentas, sería una nave, totalmente inexistente, o bien, sería una nave, que pasaría a ser, solamente, una cierta parte, más, de ese cielo nocturno, con sus puntos luminosos, y su oscuridad, nada más, hasta que…¡¡¡Esa nave, volviera, a estar iluminada, por una estrella, en combustión, en el pensamiento, de una persona, testigo, y por tanto, volviera a existir, de nuevo!!!