La misma ciencia , que conocía ya, Hermes Trimegisto, los egipcios, los mayas, y muchos otros pueblos de la antigüedad. Una Historia verdadera, de la condición humana, dentro de la Creación ó el Cosmos (Evangelio ó Verdad), con el comienzo del mal (Influencia perniciosa del planeta Tierra, sobre las personas), y con el final de ese mal (Libro del Apocalipsis), y la vuelta a la normalidad, de todas las cosas.
El movimiento continuo.
Los movimientos, de los objetos físicos, están configurados, por el pensamiento humano, contemplado, desde, el punto de vista, de unos ángulos, crecientes, hasta el máximo, o si se quiere, los movimientos, de los objetos físicos, son simplemente, los argumentos, de unas ideas, del pensamiento humano, cuyas funciones de ondas (Elipses), tienden a ser, la unidad.
¿Por qué, pues, no puede existir, el movimiento continuo, de un objeto físico, en el pensamiento humano?
Pues, porque ese pensamiento humano, de forma natural, tiende a ser, siempre, más feliz, en lugar de tender, a ser, cada vez, más infeliz, y por tanto, ese pensamiento humano, tiende a estar contemplado, desde unos ángulos, decrecientes, en lugar de tender a estar contemplado, desde uso ángulos, crecientes.
¡¡¡Y debido, a esta causa, todos los objetos físicos, pensados, por el pensamiento humano, tienden siempre, hacia la quietud, en lugar de tender, hacia el movimiento continuo!!!